WALL-E es un hippy y un sociata

WALL-E es una película casi muda, sin más diálogos apenas que el movimiento corporal de las máquinas. Los primeros cuarenta minutos te dejan pegado a la silla, música de Edith Piaf de fondo mientras el protagonista, obsesivo compulsivo, limpia desde hace siete siglos el estercolero sin vida en el que se ha convertido la tierra. Hay que ser de piedra para no emocionarse con la personalidad y el estilo de vida que ha desarrollado la máquina a base de recopilar y almacenar objetos en un castillo construido dentro de un trailer cuyo único divertimento es una copia de Hello Dolly antiquísima proyectada a base de aumentar la imágen de la minúscula pantalla de un viejo ipod. Es una película que empieza lenta y silenciosa y uno desea que no acabe ni se estropee y cuando acaba (no cuento que pasa después de esos 40 minutos iniciales) uno casi esta reticente de abandonar la sala, preguntándo maravillado si puede quedarse para volver a verla de nuevo.
Wall-E se ha colocado diréctamente en la posición 9 del ranking de mejores películas de la historia de Imdb, por delante de Casablanca o los Siete Samurais. El agregador de críticas metacritic le da un 93 de 100 y Rotten Tomatoes (que a este lado del Pacífico es casi lo que uno mira antes de bajarse algo del torrent) le da un 96, pero lo mejor de la película no es a quien le ha gustado sino quien la ha detestado y la critica y llora por las esquinas casi desde el día de su estreno.
El mensaje principal de Wall E es que las acciones del hombre dejan el planeta en tan mal estado que la humanidad se ve forzada a vivir en órbita sin posibilidad de acercarse a la superficie. Los humanos se convierten en una masa de gordos capitalistas al máximo sin capacidad alguna de moverse sin sus sillas de ruedas que pasan el tiempo en Internet o haciendose videoconferencias para contarse los cotilleos mientras engullen comida basura en estado líquido y acatan sin rechistar órdenes y las tendencias dictadas por sus dirigentes. La mayor parte del facherío yanki se ha visto retratada en el asunto y ha puesto las tintas a la carga. Glen Bleck, reportero conservador de la CNN ha acusado a Disney de promover un “peligroso mensaje medioambiental”, Jonah Goldberg, una de las mentes preclaras que agitó lo de la Lewinsky considera que la película es un metemiedo malthisiano, Kylie Smith, crítica de cine, opina que ninguna corporación ha gastado tanto dinero en insultar la inteligencia de su audiencia ya que los humanos retratados en Wall-E se parecen sospechosamente a los visitantes tipo de Disneylandia, Lou Lumenick del NYPost la pone a caer de un burro y la lista sigue y sigue. La mejor manera de ver la que medio se ha liado es pillar este estupendo extractito de un programa de la MSNBC en la que la comparan directamente con una Verdad Inconveniente de Al Gore (como si fuera una curiosa forma de demonizarla).
En la patria no habrá tanta polémica, aunque nuestros fachas patrios adoren las formas de la derecha americana sus guerras sus diferentes y su nivel de retórica del absurdo esta lejos de lo que se destila a este lado del Atlántico (debería sacar lo del primo de Rajoy que no sabe predecir el tiempo pero casi lo dejamos más como una ridícula excepción que como un tímido intento a acercarse a las formas más extremas y simbólicas de los republicanos yankis). El New York times tiene un estupendo y precioso video con comentarios sobre como se rodó la película, como detalles curioso notar que en absolutamente todo el film se nota que Steve Jobs es aun el CEO de pixar (como ejemplo el ruido que hace Wall-E al encenderse es igualito al de un mac, lo que consiguió que la sala -en una ciudad donde literalmente el 90% de la gente usa y venera a Apple- se descojonara), para la promoción Disney creó un Wall-E de verdad y las voces de Wall-E y Eve las diseñó Ben Burtt, el ingeniero de sonido de Lucas que diseñó las de R2D2 y la respiración de Darth Vader y las del resto de robots fueron generadas con MacinTalk, un software de generación de voz que diseñó Apple para el Mac original en 1984 y que han restadado para la ocasión quizá para darle un pelín de conseguido aire retro.
Vaya, hace muchos meses que no te leo y “qué raro” que menciones a Rajoy o al PP en uno de tus posts. La película promete mucho, seguro que es taquillazo en España. Un saludo.
ouch, no se como tomarme lo de Rajoy, Santiago…. hay dias que lo dejo descansar y dias que no se me sale de la cabeza (soy horriblemente politico, hasta el agotamiento)
La tengo fichada hace semanas o casi meses, he visto un trailer y tiene toda la pinta de ser una obra de arte! Y aunque cueste un riñón, a ver si me paso por una sala de cine para verla en condiciones :-) Ah, y ya se sabe, a quién le pica…
la verdad es que no tenía la más mínima intención de verla (Disney) pero con esta recomendación tan efusiva…
y es que lo de:
“masa de gordos capitalistas al máximo sin capacidad alguna de moverse sin sus sillas de ruedas que pasan el tiempo en Internet o haciendose videoconferencias para contarse los cotilleos mientras engullen comida basura en estado líquido y acatan sin rechistar órdenes y las tendencias dictadas por sus dirigentes”
me ha convencido plenamente, la apunto en mi agenda :-P
Alegra volver a leerte, la últimas veces que te visité encontré un pequeño desierto de post, cosa que me apenó mucho.
Sobre la peli tiene todo el toque Apple que Steve ha podido darle, muy divertida, entrañable y sobretodo satirica, la veré en España.
Añadir que no podemos quejarnos mucho de Rajoy o Zapatero, que nosotros los ponemos ahí señores, que somos unos burretes y les dejamos jugar con nuestro dinero y nuestra vida, de nada vale quejarse y luego votarles. España no tiene remedio a corto plazo, somos un rato cazurretes.
Saludos.
[…] protagonista de la próxima película de Pixar, es un criminal del copyright (Boingboing) y además un ecologista y rojo subversivo (Un Gaditano en […]
Al igual que alguien comentaba por aquí , no me atraía demasiado la idea de ver una peli de animación de Disney, pero vista la crítica, visto el trailer y esa vocecilla tan entrañable, creo que la veré…
Pues la acabo de ver, en screenazo muy a mi pesar y más que nada por la crítica de este post.
Me ha gustado mucho (sobretodo la primera mitad). Me han gustado los giños frikis (el parecido de Wall-e con cortocicuito, lo de HAL-9000 en el timón de la nave, cuando sale el Sputnik :-D). Los sonidos y la expresividad de los robots son geniales.
Eso sí, la última media hora me acabo empachando.
¡Wall·E es realmente brillante!.
Dios pero el “ninguna corporación ha gastado tanto dinero en insultar la inteligencia de su audiencia ya que los humanos retratados en Wall-E se parecen sospechosamente a los visitantes tipo de Disneylandia” es una patada en la entrepierna que nadie no se esperaba que se redactara :). El ataque parece más directo a Wall Mart, o a cualquier tipo de conglomerado/grupo económico/keiretsu centrado en marketing y con una presencia intesiva en todos los sectores de negocio. Ojo al último lanzamiento de cine y farmacéutico de Buy N Large: http://www.buynlarge.com/NewsCenter.html.
Yo aún sueño sin embargo con GE, al menos tiene su ecomagination.
Vi Wall-e en el cine con mi hijo de cinco años, mi primo de once y mi mejor amigo de 35 y salí de la sala llorando (ese momento de Wall-e destrozado pero diciendo a Eva Tieeee… rra… me dejó echa polvo. Nunca había visto tanta expresividad, tantas emociones en una película. Sinceramente sublime. Ya la descargué de Internet y mi hijo y yo la vemos a diario (bromeando con mi amigo le digo “uff… ya me sé hasta el diálogo” xDD
Debería pasar a ser un Disney Classic porque es de lo mejor que han hecho hasta la fecha.
Good for people to know.