Tres años
La casa (las casas, son dos y casi gemelas) se llama Guerrero y esta situada en la playa de Zahora, pocos kilómetros al sur de Cádiz. La diseñó Alberto Campo Baeza hace la tira, cuando la expo, y es de esas casa que (por la localización y por la figura) a uno le atraería de nuevo para una tierra a la que uno ve pocas posibilidades y poco ánimo de volver.
Hoy hace tres años que salia con una maleta enorme hacia estos lares en asiento de primera clase. Pensaba y me juraba a mi mismo que duraría un año (necesario para mi experiencia y para “devolverle” a yahoo lo que gastaron en mi mudanza) y precisamente el mismo día del año siguiente mi vuelo sería de vuelta de Italia como una última oportunidad que me di para encontrar un motivo para volver. Al aterrizar (mas bien al ver San Francisco y reconocer zonas y calles con familiaridad) me di cuenta que estaba llegando a mi casa.
Lo que más vértigo me da no es el hecho de que lleve aquí tres años, sino que el próximo Noviembre pasaré la barrera que indicará que llevo más tiempo viviendo en San Francisco del que pasé en Madrid, ciudad con la que me relaciono muchísimo, ya que tengo allí a buena parte de mis amigos y de la que digo que provengo cuando me doy cuenta que mi interlocutor no tiene muchas luces ni mucha idea de por donde queda Andalucía….. El sentimiento de ser extranjero en San Francisco perdura bastante, aunque el mismo vértigo se produce cuando uno se da cuenta que ahora es de San Francisco, o que al menos forma parte del paisaje que admiran los turistas, uno siempre lleva un bagaje cultural y un acento que aunque cada día se hace más leve, a uno lo marca indiscutiblemente como proveniente de la otra parte del mundo (el acento me acomplejó hasta que entendí que hablar con acento es la marca de que uno domina más de una lengua y por lo que después entendí, me ayudó desde a conocer a mi novia hasta conseguir la credibilidad necesaria para conseguir mi trabajo).
En cierto modo, la cultura que uno ha tragado siempre, desde la música hasta las historias que uno leía cuando no levantaba dos palmos del suelo me han apuntado a venir a San Francisco. Hay días en los que me he levantado temprano, mirado por la ventana y pensado que estoy rodeado de personas más afines a mí de lo que podría encontrar en cualquier otra parte del mundo (tengo un amigo americano que huyó de San Francisco a Europa gritando “tanta homogeneidad apesta”). Nunca se puede adivinar el futuro pero la veleta empieza a girar medianamente en la otra dirección. Al menos por un tiempo (y aun quedando bastante) Justine y yo empezamos a plantearnos un tipo de vida medio allí medio aquí y temporalmente mi puesto empieza a tener más sentido en Europa y a ella le viene ese ansia de conocer mundo que tienen muchas personas que después del cuarto de siglo se dan cuenta que nunca han vivido a más de unos kilómetros de su lugar de nacimiento. No tenemos aún fecha ni siquiera país pero su español ha mejorado espectacularmente en los últimos meses y la veo contestando el teléfono IP sin problemas cuando alguien me llama a mi teléfono de Madrid y aún estoy en la cama. Esto es gracias por un lado a sus ganas y por otro a la cantidad de series dobladas que ella sabía de antemano de memoria dobladas al español y disponibles en el torrent que nos tragamos todos los días. Ha desarrollado un culto por Almodóvar y empieza a pillar conceptos culturales, formas de vida y conocimiento de las zonas. Ha seguido el mismo camino que yo use para aprender ingles, le he visto los mismos ojos que yo tenía hace tres años y aunque solo sea de forma muy temporal, uno sabe del valor simbólico de volver a vivir a su tierra con su novia.
Seguramente haga el cuarto año aquí antes de que decidamos mudarnos. No soy supersticioso y no creo que contar las cosas con antelación las fastidie. Pero aún quedan muchos cabos sueltos en el trabajo y nunca sabes que puede tardar en madurar tal o cual proyecto. A Justine le he dicho que España es una tierra muy perra, llenos de hijosdeputa que se intentarán aprovechar de ella a la más minima, lejos de ese país imaginario donde “mejor se vive del mundo” que anuncian los que solo salen de la patria en viajes Soltur de hoteles con pulserita. Pero uno sabe de sobra lo inteligentísima que es y que no tardará tiempo en adaptarse y sentirse de esa forma especial que nos sentimos los que estamos lejísimos de casa. De todos modos los viajes que hagaos a Europa a partir de ahora serán casi más para buscar países, zonas y casi casi casa donde vivir.

Me ha encantado tu relato
Os esperaremos para unas cañas :)
Yo soy de Cádiz y vivo en Madrid..la verdad que esa sensacion de casa en otro sitio que no es “la casa de toda la vida” es curiosa.
Mi ciudad siempre fue Cádiz aunque a veces me doy cuenta de que llevo 15 años en Madrid…
Ya que empezais a buscar sitio:
http://arcoshome.wordpress.com/
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Disclaimer: no tengo nada que ver con la casa. No me dedico al sector inmobiliario. Pero me parece un sitio chulo para vosotros. Eso sí.
este es uno de , esos post de los que si puedo hablar, afortunadamente.
yo llevo 11 años viviendo fuera de ‘murcia, qué hermosa eres’ (con retintín el nombre), casi dos fuera de españa, 7 en madrid, 2 en canarias…me pasa lo mismito cuando me preguntan de dónde soy, pues de murcia, pero dicen no tener ni idea, luego digo que de madrid, mucho más fácil. el parecido que puedo tener con un murciano, teniendo en cuenta que encima mis padres son no murcianos, es como una abeja a una jirafa, pero se trata de vivir con ello. no se me pasa por la cabeza el volver a murcia, aunque sí el algún otro lugar en españa. aunque sñolo a veces.
creo que en primer lugar tienes dos cojones para vivir donde vives, y no porque sea ahora difícil, si no por todo lo que has pasado.
creo que lo que escribes es bonito y espero que la churri pueda leer y entender lo que has escrito, porque es muy bonito, sobre todo hacia ella.
lo malo, lo que creo que es malo para esas personas que tenemos pareja de otros lares, es que por mucho que aprendan el idioma, por mucho que nosotros lo entendamos, hay muchas cosas que siempre van a quedar pérdidas. ejemplos, el sentido del humor que ha sido forjado de la mano de ‘martes y 13′, los ‘flash’ (esa especie de polo alargado empaquetado en un plástico, creo que se llama distinto en cada sitio de españa), el que españa sea machista y sigamos luchando con ello, etc. y claro, lo primero que piensa uno es, ‘ya, pero tenemos otras cosas’; cierto, pero también creo que es verdad que hay momentos en los que uno deseara que esas nimiedades pudieran ser compartidas.
encantada estoy con la idea de que os vengáis a europa y que la forma de veros sea tomando un vuelo que como máximo pueda durar 2 horas. encantada estoy.
Imagino que los dueños de la casa no se arremangaran para encalarla. Yo de todas formas le pondría una ventanita verde y un poyo.
Uy, un día de éstos me tienes que enseñar lo del teléfono IP desde España. Y muy chula la casa de la foto.
…ays que buena noticia!! toda la suerte del mundo!!
pd. mi gata Zoe busca novio y me han dicho que Linus es majísimo…hacemos un apaño??
En el relato se aprecia una mirada nostálgica al pasado que muchos compartimos. La casa es original. ¿Y las ventanas?