Seasteading

Peter Thiel, que a lo mejor ni os suena pero que es ni mas ni menos que el fundador de paypal ha decidido invertir parte de su dinero en The Seasteading Institute; organización dedicada a la creación de comunidades oceánicas independientes con sistemas políticos, legales y sociales diferentes. Las comunidades de Seasteading vivirán en plataformas flotantes situadas en aguas internacionales y el reto de esta organización no es tanto a nivel técnico (lo cual es relativamente fácil), sino a nivel social y político ya que se busca el establecimiento de ciudades capaces de autoabastecerse energética y económicamente durante un plazo más o menos prolongado de tiempo. El primero de los modelos de plataforma estará terminado en menos de dos años en la Bahía de San Francisco.
La idea de comunidades libertarias en medio del mar (donde ningún país puede clamar derechos de posesión) ha sido estudiada tanto en ficción como en la realidad, por un lado como excentricidades de un grupo de ricos con ganas de investigar situaciones sociopolíticas nuevas (ver el post que escribí sobre el tema) y por otro como mecanismo para saltarse leyes de paises cercanos, como viene haciendo desde 1999 la organización Women on Waves, que permite a mujeres de diversos países europeos realizar abortos a bordo de un buque de bandera holandesa en aguas internacionales (y que fue atacado por un barco de guerra de la marina portuguesa -donde el aborto es aún ilegal- hace poco menos de 3 años) o como hicieron la también holandesa Radio Veronica y la británica Radio Carolina, estableciendo estaciones de radio y televisión lejos de las leyes reguladoras de frecuencias (piensen en lo que quería hacer The Pirate Bay en Sealand y echen la máquina del tiempo para atrás unos 40 años)
La idea de los fundadores de Seasteading (principalmente Patri Friedman y Wayne Gramlich) es la de usar SPAR Platforms, supercifies flotantes cuyo cuerpo principal es un cilindro semihundido en el mar que contiene las estancias de la ciudad sosteniendo una zona plana que consta de jardines, paneles solares, antenas de comunicaciones y una semiestancia de control. Por ahora las SPAR solo se utilizan en tareas de prospecciones marítimas (como esta situada en el Golfo de México) pero han demostrado ser más que viables para el establecimiento de comunidades más o menos estables por lo que los fundadores de la iniciativa se estan enfocando en buscar solucionar el resto de problemas mediante un wiki con la información que disponen y la edición deun libro abierto sobre el tema para el cual piden colaboraciones.
Creo, como Thiel, que dentro de unas décadas estudiaremos este tipo de comunidades pensando, condescendientemente, que eran uno de los pasos lógicos en la evolución de los asentamientos humanos. Desde el año pasado aproximadamente, somos más los que vivimos en entornos urbanos que en rurales a lo largo del planeta y las ciudades ofrecen mejores oportunidades para la educación, salud, cultura e innovación pero no quita para que paremos en la experimentación de formas de vida y de gobierno ya que aunque curiosamente damos por sentado que la innovación y experimentación es necesaria en cada uno de los aspectos de nuestra vida (a nivel personal, de pareja y colectivo) no queremos ni oir hablar de formas de experimentación social o política. No tenemos porque pensar que las nuevas formas de gobierno replicaran a las existentes y por eso creo (y es una opinión personal pero no creo que vaya muy encaminado) que la creación de gobiernos no generalistas (o con motivos específicos) va a suponer lo que suponen las startup a nuestra economía: pequeñas organizaciones muy dinámicas dedicadas a la solución de un problema muy concreto y de aparente difícil solución.
En las antípodas de estos sueños de niños ricos del Silicon Valley y tecnonómadas un grupo de voluntarios construyeron en 1998 laSpiral Island, una isla flotante creada íntegramente del reciclado de un cuarto de millón de botellas de plástico y amarras de bambú. La isla contenía horno solar, una casa de dos plantas, tres playas y un baño que compactaba los residuos como abono. La isla fué destruida por el huracán Emily en 2005 y desde hace unos meses su creador, el tecnohippy Rishi Sowa, esta juntando voluntarios para lo que es ya la segunda de sus islas, situada temporalmente en una laguna en Isla Mujeres, en la costa caribeña de México.
Visto de sopetón en Wired