
Al igual que Europa odia a EE.UU. (por lo que es, por lo que representa, y especialmente por como nos hace ser y de que forma sus gobiernos -piernecitas escualidas de Aznar encima de la mesa, puro en boca- agachan la cabeza ante cualquier tipo de imposición yanki), EE.UU., o la ridiculamente pequeña burbuja de EE.UU. que conozco, odia secretamente a China, no solo por ganarles en violaciones de derechos humanos (risas y aplausos), sino por ser la contradicción viva de las acciones de su gobierno, que con una mano demoniza el comunismo cubano y por otra lame el culo de China a la que abraza y nombra compañera a las primeras de cambio. Aunque el yanki medio (no el de aquí, ojo) no sepa la diferencia entre maoismo y marxismo (como casi no sabe contar hasta diez, dicho sea de paso), el tema del manteniendo del embargo a Cuba y la imposibilidad de sus habitantes de pisar la isla sale en el debate a primeras de cambio. Uno sabe que vive en un país de ideas fuertes -EE.UU. es una puta construcción ideológica al fin y al cabo, que los yankis demuestran en su repeto y adoración casi religiosa por su constutición- que por un lado valora la fuera de las ideas como motor de su sociedad y por otro no es capaz de escapar a ese discurso de redifinición perpetua para darse cuenta que existen otros países en el mundo, a cuyos gobiernos y formas de vida tiende siempre a sobresimplificar.
En España no nos manifestabamos tanto contra la guerra como en contra de Aznar con la guerra y es este mismo tipo de odio a China o a las acciones de su gobierno con China las que hace sacar a los estadounidenses de sus casillas. Si las olimpiadas fueran en EE.UU., Europa sería unas fallas de imágenes de Guantanamoo Abu Ghraib, pero las olimpiadas son en China y es esa misma fibra sensible la que aqui les toca y que se manifiesta de las formas más extremas, siempre teniendo en mente que los americanos son mucho mas “teatrales” en sus formas de protesta (para ellos, al contrario que para nosotros, un discurso público de intenciones simbolíza más que una manifestación de un millón de personas). Es por ello que en este país se han tomado el tema de las olimpiadas de manera muy personal. San Francisco -el que lo decidió fué un genio- ha sido la ciudad elegida para acoger la antorcha en su trayecto hacia la capital de China.
El problema es que este sentimiento de odio generalizado choca con el de un tercio de la población que es de orígen asiático y que sorprendentemente (quizá porque su emigración se produjo mayoritariamente cuando la fiebre del oro y las condiciones de vida y segregación que han conocido desde entonces no fueron las esperadas) es partidaria del régimen chino como demuestra la gran cantidad de banderas comunistas que aún hoy ondean en las grandes bolsas de población asiática de la ciudad y se han tomado el tema como una oportunidad no solo de demostrar su apoyo hacia el régimen, sino como una de las pocas oportunidades que tiene para afirmar de manera colectiva su identidad contra una clase blanca a la que (justificadamente o no), considera dominante. Por si fuera poco estamos en la ciudad con más ingenieros y uso de Internet del mundo y tanto la facción pro china como la enfocada en impedir el paso de la antorcha se han pasado semanas inundando las zonas más cercanas culturalmente de la red con vídeos, aplicaciones y peticiones de acción para este día.

Los dirigentes de la ciudad (no se en que cojones estaría pensando el admirado alcalde, que lo mismo te da una de cal al -casi- legalizar la marihuana y permitir el matrimonio gay que una de area como la de hoy) se han encontrado intentando hacer que la antorcha esquivara mareas de protestas y contraprotestas más concentradas en demostrarse odio mútuo que en lo que pasara al tío de la llama que corría (casi solo y mirando hacia los lados como diciendo que pasa aquí) a pocos bloques de distancia. La antorcha, en su recorrido más corto desde que salió de Atenas (unas 15 veces menor que el de París o Londres) ha tenido que usar varios medios de transporte marítimos y terrestres mientras, casi en tiempo real y en reacción a la marea de información que se producia en blogs, medios oficiales y twitters varios, reaccionaba cambiando varias veces de trayecto terminando, de manera cutre y descolorista, paseando el fuego en solitario por varias de las zonas más cutres de la ciudad.
SfGate ha colocado fotos y videos de la que se ha liado en uno de esos cansinos mashups con google maps
Laughing squid tene una estupenda colección de fotos y videos de la que se ha liado (curiosamente ha sido el pistoletazo de salida del nuevo servicio de video de flickr)
Un gráfico de donde iba a ir la antorcha y donde acabó