La vida de Felton
Durante todo 2007 (como hizo los dos años anteriores) el diseñador neoyorkino Nicholas Feltron estuvo anotanto y cuantificando cada uno de los movimientos de su dia a dia (cuanta música escuchaba, cuantas bebidas tomaba, las calles por las que pasaba….) creando como resultado su informe anual de 2007 donde se pueden leer cosas tales como que durante el año corrió más de 190 millas, pasó 4,7 días enteros en aviones o que de media envió 16 emails diarios relacionados con su curro. La cantidad de anotaciones en su diario relacionadas con su proyecto de anotación también aparece reflejado (Escher, Escher….).
La lectura refleja mas o menos la realidad desnuda de lo bueno o malo que Nicholas ha sido durante el año, dejando espacio incluso para que mucos bloggers acudamos como marujas para criticar cualquier cosa que veamos: como dice Andrew de Insfosthetics “Se ha comprado una raqueta de tennis pero nunca ha jugado” y como dice el también neoyorkino Kottke “Se le ha ‘olvidado’ anotar más de una bebida…”.
Tras pensarlo uno de da cuenta que la no dependencia de formatos propietarios o el control de los flujos de información que uno genera, facilita muchísimo el control y la cuantificación de cualquier tipo de acción diaria y pasiva relacionada con las comunicaciones. Tomando mi ejemplo, tengo logs diarios de cuantas líneas de código escribo (por los commits en el repositorio de la compañía), la música que escucho mediante el demonio MPD que controla el sonido en mi casa y las que emito a los dispositivos mediante el firefly, las películas que bajo y visualizo mediante el Freevo del salón, las horas de conversación que mantengo con familia y amigos a través del asterisk, las conversaciones por el jabber o los correos tamaño, procedencia y destino que leo y envío (encriptados o no) a través del servidor de correo instalado en mi servidor. No sería tampoco muy dificil configurar el router casero (un dd-wrt) para que guardase históricos de mi navegación y del tiempo que paso escuchando radio online. Si a final de año quisiera hacerme un informe cercano al (y en varios aspectos, más profundo que el) de Felton, todo sería cuestión de asegurarme que he guardado todos los datos y correr un simple script que me los cuantificara todo. Por el contrario, por mucho que intente automarizarlo y a menos que use el método tradicional del lápiz y papel, nunca sabré cuantas horas me paso como un zombie jugando a la Wii o cuantos minutos de llamada uso en las pocas veces que (por motivos de familiares pesados generalmente) he tenido que recurrir a mantener mis conversaciones de voz por el skype. La dependencia de tecnologías y flujos cerrados queda reflejada en la imposibilidad de cuantificar las propias acciones en servicios que de seguro almacenan, cuantifican y analizan en privado cada uno de nuestros movimientos. Por supuesto, cualquier tipo de acción no relacionada con este ámbito (andar en bici, correr, viajar en avión) quedaría por el momento fuera de este tipo de análisis automático.
El punto intermedio, por cierto y para que no me salgan con que soy demasiado cafre, son los servicios de tracking que ofrecen la posibilidad de ver tu actividad mediante un API, como ese programita que envía todo lo que escucho por el iphone directamente a mi cuenta de Last FM, las simples y llanas fotos que de vez en cuando envío a flickr o las cuentas del banco que se sincronizan con wesabe.
Felton realizó dos estupendos anuarios de los años 2005 y 2006 y el del presente año saldrá a la venta en papel al jugoso precio de 5 dólares a primeros de Febrero.
Nicholas Felson, Anuario 2007

que guay!