El templo del perdón
David Best es un arquitecto viejo de pelo y barba blanca. Podría pasar por uno de esos ancianos que juegan a la petanca o al dominó en cualquiera de nuestras muchas plazas de no ser por su obsesión de construir mastodónticas catedrales usando maderas y materiales reciclados para despues quemarlas.
Él es uno de los “escultores oficiales” de Burning Man. Sus templos ocupan una parte preferencial de la breve vida de Black Rock City (un poco al norte del hombre, donde corresponderían las 12 en el reloj creado por las calles de la imaginaria ciudad) y su obra da sentido espiritual a la existencia de la ciudad y a las vidas de los que allí se acercan. Los templos o las catedreles son espacios de reflexión y meditación, sitios donde pasar las tormentas de arena y donde escribir o poner recuerdos de los que se fueron. El templo es un sitio donde uno se pone de lágrima fácil y tiene todo el desierto para alejarse, sentarse y pensar en lo poco que nos queda por delante. Ves gente llorando por todas partes y muchos cohabitantes recrean sonidos tristes con los instrumentos que llevan. Muchos meditan, otros se abrazan a desconocidos y la gran mayoría escribe sus pensamientos en las paredes de la gigantesca escultura.
Intentaba pasar muchas veces. Veía el templo crecer con las horas y llenarse de lemas, mottos, recuerdos, fotos y gente abrazándose. A todas horas del día y la noche había gente escribiendo cartas o enviando señas a los que se habían ido. Una de las veces me tocó una tormenta de arena y las horas las pasamos junto a un grupo que amenizó la falta de visibilidad con cantos espirituales africanos mientras parte del techo de la gigantesca estructura epezaba a resquebrajarse y caerse sobre nuestras cabezas. En todo momento reinaba una sensación atemporal de tranquilidad, alegría y desapego. Las paredes del improvisado edificio que nos servía de cobijo eran un recuerdo de la brevedad y simpleza de la vida y la necesidad de vivir intensamente cada momento.
David lleva haciendo templos en Black Rock City desde el 2000. Cada uno diferente, diseñado y construido a mano y con nombres únicos que los identificaban (templo de la mente, de las lágrimas o la Memoria, de la alegría, del Honor, de las estrellas y del perdón). Como casi todo en esta ciudad, los templos se queman la noche del último domingo (parte de la belleza de construir este tipo de arte es admirarlo sabiendo que no existira más que en la memoria). Los que aún no han realizado el éxodo de la ciudad se reúnen para contemplar como las llamas devoran madera, fotos y recuerdos mientras entonan cantos, rezos, meditaciones y sonidos en una de las ceremonias más emotivas e íntimas de la breve vida de la ciudad.
Además de en Burning Man, David Best construyó un templo en un jardín del pijo barrio de Hayes Valley en San Francisco en donde se casó según in rito hindú antes de prender fuego de nuevo a su obra. El templo del perdón ha sido el último que este artista sanfranciscano construirá en Burning Man. El año que viene se centrará en conseguir una comunidad estable de arquitectos que sigan su legado y diseñen zonas de meditación, recuerdo y reflexión par futuros festivales.
El video es parte del especial que Current TV ha realizado para el Burning Man de este año. Ya saben de las ampollas que me salen cuando algo corporativo se mezcla con cierto tipo de eventos, contaminandolos, pero es sin duda una de las mejores formas de ver en la distancia las maravillas que han existido y desaparecido en el desierto de Black Rock City.
Wikipedia: David Best
Wikipedia: Art Destruction, con menciones a Burning Man y los templos de David Best
Mi humilde selección de fotos de su obra de este año en flickr
[…] comentario del templo de 2007, el video de current me lo han cambiado de […]