
El grafico es una visualización del NY times publicada el pasado sábado que muestra las ganancias de películas desde mediados de los 80. Uno puede ir al principio de gráfico y ver los éxitos de la época (Top Gun por ejemplo) y comprobar que muchos de ellos no llegaban a la mitad de las cifras que cosecha cualquier producción con un éxito moderado hoy en día. Colectivamente, aunque muchos de nosotros vaya al cine menos y no nos hayamos comprado un DVD en años estamos gastando (o los estudios ganando) más en películas que hace pocas décadas. Según un artículo de Slate de hace tres años, a finales de los años 40 el 100% de los beneficios de las cinematográficas venia de la venta de entradas de los cines, el balance cambió con la aparición del vídeo en los 80 (donde la importancia de la entrada de cine pasó a ser de solo un 55% del total de ingresos) y pasó a caer por debajo del 15 en 2005 (con la tele y el vídeo proporcionando el otro 85 restante).
De todos modos, el gráfico es un ejemplo perfecto de como se puede representar un información con más de dos dimensiones en un entorno bidimensional. Uno puede navegar temporalmente, ver la aparición y muerte de la recaudación de la película, su género y su volúmen y picos de ingreso. El espacio de información son las variables que podemos usar para comunicar diferentes datos a la audiciencia y pueden ser simples subidas en un espacio de ejes, como variaciones en el color, en el tipo de letra o en las formas de interacción con el usuario. Esta visualización del NY Times hace un uso estupendo de su espacio de información: ninguna variable esta tomada al azar y nada esta dándonos información superflua, no hay cambios del tipo de letra aleatorios, no hay cajas de texto, flechas que no indiquen nada ni ningún tipo de adorno.
La arquitectura de la información moderna se puede dividir en dos pilares representados por dos arquitectos americanos: Saul Wurman (que es un obseso de la claridad y reducción de la información a la mínima y más bella parte, la esquematización y el cuidado en los detalles -además de ser el fundador de las jornadas TED- y Edward Tufte, que basa su filosofía de diseño en el aprovechamiento máximo del espacio en el que basamos nuestra presentación. Wurman es autor del famosísimo Understanding USA y Tufte es conocido por ser quien trajo a la luz a uno de los documentos históricos que mejor hace uso de la representación multidimensional en un espacio de dos dimensiones: la descripción de la marcha de Napoleón hacia Rusia realizada por Charles Joseph Minard en 1869.

El documento minard es una descripción en un mapa (supuesto) de Europa de la marcha de las tropas napoleónicas entre 1812 y 1813 desde Francia de donde partieron casi medio millón de soldados hacia Rusia, de donde regresaron menos de 4000. La dirección de la marcha muestra el movimiento de las tropas en Europa así como la unión de tropas adicionales de apoyo, un número próximo a cada anexión muestra la cantidad de nuevas tropas así como las muertes realizadas. El grosor de la línea representa el tamaño (generalmente menguante) de las tropas napoleónicas y los colores muestran el camino de ida (en claro) y de vuelta (en negro). La escala inferior indica los cambios de temperatura y como éstos se relacionan con las pérdidas de tropas.
Minard fué el pionero no solo de la representación estadística “bella” sino que fué el primero en crear un gráfico con alma. El documento minard tiene alma y expresa sentimientos y al tenerlo en las manos uno comprende que es un alegato (tardío) contra las guerras y las invasiones.
Etienne Jules-Merey (el mismo que es famoso por esas estupendas fotografías que estudian el movimiento de las aves) fue el primero en dar publicidad al al gráfico y Tufte considera que el documento Minard es “el mejor gráfico estadístico nunca creado”. No es casualidad que el documento tenga un papel primordial en la obra del arquitecto americano y que (desde Visual Display of Quantitative Información) sirva de base a muchos y diferentes capítulos sobre claridad y expresividad de la información.
Anteriormente a Minard hubo tímidos intentos por dotar de un mejor sentido práctico a la estética de la información. Galileo por ejemplo representaba en el siglo XVII de representar la forma de los cuerpos celestes de forma incrustada en el texto (con el mismo tamaño que la fuente que usaba) o publicitó su descubrimiento de manchas solares usando una serie de dibujos que formaban una especie de película para mostrar no solo las manchas y su forma, sino su movimiento temporal y por tanto, el movimiento del Sol.
Tufte en un obseso de usar la máxima expresividad que nos permita el medio, de estudiar la resolución de los instrumentos con los que trabajamos y de asignar significado inequívoco en la creción de diferentes variables (color, forma, volúmen) para la creación de un entorno simple, representativo y cómodo para el ojo. Sus gráficos invitan a (mediante el uso de herramientas como el orden de presentación de los elementos) que los usuarios descubran información por sí mismos -no resaltando la intencionalidad o predisposición del diseñador- y creen una dinámica interpersonal que nos permita dar un significado, invitándonos a compartir nuestros descubrimientos como propios. Los gráficos que Tufte enseña siempre tienen más de un nivel de evidencia y datos muy concisos y claros para dar credibilidad al conjunto. La credibilidad, dice, es de lo que viven los arquitectos de la información.
Una buena parte de su discurso lo basa en la crítica al modelo de presentación de información del PowerPoint (que no comunica absolutamente nada) y a la descripción de los small multiples, pequeñas figuras estadísticas inspiradas en los gráficos de Galileo tremendamente fáciles de comparar, o los sparklines, cuya descripción puede leerse en este estupendísimo extracto de su Beautiful Evidence.
En su opinión el buen diseño resalta la claridad y el malo la estupidez y sus libros son muestra completa de sus teorías. Hace cosa de 3 semanas tuve la suerte de poder ir a una de sus clases en San Francisco y los libros que nos entregaron en la puerta (los cuatro que ha publicado sobre el tema, desde Beautiful Evidence -que en contra de la opinión de todos es el que menos me llama la atención- hasta Envisioning Information o Visual Explanations) estan cuidadosamente realizados. Casi a mano. El papel es increiblemente rugoso y hay muchos elementos pegados, sobresalientes, como en los libros que teníamos de pequeños donde salían los personajes de cuento y podíamos moverles las manos y abrir las puertas. Comentó que de media tarda siete años en realizarlos y que puede pasarse meses eligiendo que pegamento usar en las construcciones o que tipo de letra o color para los diferentes ejemplos que pululan por las páginas. Curiosamente y como contraste, me comentó al acercarme para que me firmara los libros y comentarle donde curraba que Craigslist es su sitio de Internet favorito “no tenemos diseño porque no lo necesitamos, mostramos la información claramente, sin añadidos artificiales. Sin mierda” me comentaba después de medio discutir con una empleada de Microsoft y charlar con la mitad del equipo de diseño del Iphone que en ese momento estaba en la sala. Es muy curioso que el primer (y único por lo que sospecho) piropo al diseño de nuestro sitio venga de una persona así.
Tomé muchas, demasiadas notas en la charla de Tufte. Al ritmo de posteo que llevo no creo que sea capaz de poder describir todo lo que aprendí en ese día y todo lo que voy conocienod a través de sus libros pero en Internet hay recursos de sobra, no solo su propio sitio personal (al loro con el foro, que es de lo mejor que hay) como las numerosas notas de gente que pasó anteriormente por la clase. El hecho de que Craigslist me haya pagado la clase y los materiales es quizá signo de que por fin estoy empezando a convencerlos de que nos deberíamos tomar la estructura de representación de la información de manera un poco más seria y quizá en los próximos meses o años tenga más dedicación en tareas más relacionadas en la forma en que presentamos los datos que disponemos a los usuarios. La personalización y la búsqueda de información a veces no es un problema necesariamente algoritmico, sino que muchas veces tiene que ver en la manera en que los datos son presentados y consumidos por los usuarios.

El gráfico de arriba, para terminar, esta basado en un estudio de 1999 llamado ThemeRiver (aunque en los 60 ya había modelos similares que otro día comento) y actualmente puede encontrarse en muchísimas aplicaciones como esta estupenda visualización interactiva de lo hábitos de consumo de música en LastFm.