
XI. Le jour, de minuit à minuit, est divisé en dix parties, chaque partie en dix autres, ainsi de suite jusqu’à la plus petite portion commensurable de la durée. [….] La centième partie de l’heure est appelée minute décimale; la centième partie de la minute est appelée seconde décimale.
Decreto de la Revolución Francesa de Octubre de 1973 que instauraba el tiempo decimal en la nueva república.
Hace un par de días terminó Chanukak, la conocida como Navidad judía y que es una fiesta sin casi importancia en el calendario hebreo (mas que por la casi coincidencia con la navidad y el consumismo que eso trae) que consiste en la iluminación diaria de una serie incremental de velas en la Menorah. El año pasado (mi primer Chanukak) la fecha cayó Al contrario que los fiestas cristianas o paganas, (basadas en Calendarios solares como el Juliano o Gregoriano) o las Islámicas (basadas en calendarios lunares), las fiestas judias se corresponden a días particulares en un calendario lunisolar, que tiene en cuenta tanto la fase lunar como la rotación de la tierra en torno al sol. Los calendarios lunisolares tienen la particularidad de añadir un més completo (”més bisiesto”) siete veces en períodos de 19 años. Como las comunidades judías de hoy viven en zonas donde se utilizan calendarios solares, las matemáticas para el traspaso de fechas suelen ser monstruos inmanejables que muchas veces necesitan de estandarización y redondeos (un explicación por aquí).
Los calendarios y las horas han sufridos vaivenes políticos, el 9 de Diciembre pasado, Chavez ordenaba que Venezuela pasara a su propio huso horario (que pasa a denominarse UTC−4:30Q y que contiene a ese único país) con diferencia de media hora con respecto a sus vecinos. Otros países como Irán y Nepal tienen sus propios husos horarios (este último denominado UTC+5:45E y diferenciado 15 minutos del que le correspondería). La revolución francesa, como veremos mas tarde, cambió las semanas a períodos de diez días y durante más de 10 años, la unión soviética pasó a usar el calendario Gregoriano de nuevo (en lugar del Juliano que ahora usan) comiéndose en la transición medio més de febrero de 1913.
Las diferentes formas de entender la organización de días en el calendario es solo una muestra de nuestras diferencias. El mundo es un objeto extrañísimo y el bagage cultural que llevamos encima nos hace ver el resto de las culturas con un único prisma y dar por hecho elementos culturales que pueden ser totalmente diferentes en otros países y causar más de un problema. Mi trabajo es (en parte) pensar esas diferencias y aplicarlas casi a nivel local. Al contrario de muchos sitios que basan su expansión en la búsqueda de la captación de un usuarios globales, Craigslist es brutalmente local. La gente que entra al sitio no esta interesada en lo que le rodea (no tiene sentido comprar una bici usada o buscar pareja al otro lado del mundo) por lo que el valor de las interacciones disminuye con la distancia. La globalización no tiene que ser una americanización de la cultura sino una mezcla de las diferencias y una adaptación y respeto a los rasgos que nos hacen únicos. Tenemos la tecnología que nos permite esa adaptación y las trazas que los usuarios van dejando por la Red (al acceder a nuestro servicio, al escribirnos) permiten definir de forma precisa y glanular el mapa de nuestras diferencias. Desde hace mucho, la empresa se ha enfocado en mantener el servicio cuanto más local mejor y nuestros movimientos, conforme el número de usuarios crece exponencialmente, se acercan a conseguir más y más diferencias entre las diferentes ciudades en las que Craigslist opera.
Ve a Craigslist y pon el mismo anuncio en dos ciudades suficientemente distantes y serás bloqueado. Ven repetidas veces a poner anuncios particulares con una ip que no cuadre demasiado con la del lugar a la que accedes y no creo que dures mucho. Cuando uno viaja se da cuenta de diferencias sutiles o no en diferentes partes del mundo, diferencias que son mayores en Europa y que se muestran en nuestos diferentes estilos de vida, acentos y formas de divertirnos, trabajar, tomar vacaciones y relacionarnos. El objetivo de mi trabajo en Craigslist es crear la plataforma donde los usuarios puedan dar cabida a sus propias diferencias.
No es un trabajo fácil. La empresa es americana y nacio enfocada en una zona del mundo muy determinada (la Bahía de San Francisco). Craigslist, como casi todas las empresas de Internet de la zona, adolece de cierta miopia. Una forma de expresar la ceguera de ciertas empresas a todo lo que no sea americano es en la existencia de dos personalidades en la gestión de mis tarjetas de crédito.
Como gran parte de los españoles, tengo dos nombres y dos apellidos. La estructura normal de los nombres en Estados Unidos es un único nombre seguido de un middle-name generalmente escrito como una única inicial (y que por tradición suele ser el de un familiar muerto) y un único apellido. La estructura de mi nombre es suficientemente irregular para que haya visto todo tipo de usos en los más de tres años que estoy aquí. A veces soy Mr. Puerta, a veces Mr. López, a veces Mr. Pablo y cualquier tipo de combinación inimaginable entre medio (he de recordar que mis medicinas estan a nombre de Puerta-López y mi seguro médico al de Puerta López, sin guión). Las dos tarjetas de crédito que tengo (una para irme dando un buen historial de crédito y pillar millas y la otra “por si acaso”) estan en el mismo banco pero las crearon con dos nombres diferentes (Juan P. López y Juan Pablo Puerta López) que no me molesté en unificar en su día. Los dos nombres o identidades mantenienen dos historiales de pagos o impagos completamente separados. Juan Pablo Puerta no usa casi nada su tarjeta y se olvido de hacer un pago de un dominio que no esperaba, lo que hizo que el més pasado crédito bajara a límites horribles y empezara a recibir ofertas de oscuras empresas ofreciendoles tajetas de alto interés. Por su parte Juan P. López ha pagado siempre sus facturas a tiempo y ha visto en el mismo més como su línea de crédito se ha duplicado. En un día normal puedo recibir dos ofertas completamente diferentes de las mismas empresas de crédito, una destinada a quien se suele olvidar de hacer los pagos y otra ofreciendo mucha liquidez a alguien con supuesto mayor poder adquisitivo.
Mi banco, mi farmacia y la empresa en la que esta mi seguro médico me ven con una óptica americanocéntrica. Aunque es un error garrafal, es algo muy dificil de evitar a priori y todos, en mayor o menor grado, tenemos una cierta miopía hacia las estructuras de los nombres de otras culturas.
Damos, por ejemplo, por hecho que los apellidos son inalterables pero no hay nada más lejos de la realidad. Dando un simple ejemplo, en el nombre Björk Guðmundsdóttir, Björk es el nombre de pila. La segunda parte indica el nombre de pila del padre (o a veces de la madre) seguido de -sson para un hombre o -sdóttir para una mujer (compar la estructura con la de la popular blogger y fotógrafa Rebekka Guðleifsdóttir). El apellido, además de cambiar de estructura, es más una descripción que un signo de parentesco en sentido occidental. El padre de Björk, Guðmundor, era el hijo de Gunnar, por lo que es Guðmundur Gunnarsson. Mi amiga Daria, por ejemplo, vió como su apellido cambiaba cuando sus padres emigraron de la Polonia comunista, perdiendo la marca de género de los apellidos eslavos y la familia de mi novia ha occidentalizado su apellido (que sufrió muchas mutaciones en el trascurso de su migración a EE.UU). Apellido que tienen, por cierto, solo desde principios del siglo XIX cuando el Zar Alexander ordenó en 1804 que todos los judíos que vivían en territorios aledaños a Rusia (generalmente los Ashkenazim) adquirieran apellidos para homologar la estructura de los nombres en la zona. Los Ashkenazim no usaban ningún tipo de apellidos y los tomaron según la relación con la zona en la que vivían (cuisamente no siempre se puede reconocer a los judíos por los apellidos, en EE.UU. el apellido judío mas popular es Miller y con esos nombres, nadie diría que Natalie Portman (Natalie Herschlag: נטלי הרשלג) o Paula Abdul son judías de arriba a abajo….)
Además de cambios en la estructura del apellido, se pueden dar cambios en el orden. En el nombre 毛泽东 (mao ze dong) el apellido es Mao, Ze es un nombre generacional que es común a sus hermanos y hermanas y Dong sería el nombre de nacimiento. La forma de referisse a Dong cambiaría de lo formal y anticuado (毛泽东先生 (mao ze dong xiān shēng) o 毛先生 (mao xiān shēng)) a los coloquiales Ze Dong o simplemente Dong (solo cuando hay mucha confianza). Este sistema se usa en países asiáticos (China, Taiwan, Japón, Korea) y algunas comunidades Europeas, especialmente en Hungría. En vietnam tienen una estructua americana a la inversa (ej: el primer ministro de Vietnam: Nguyễn Tấn Dũng aunque los viernamitas usan el nombre y no el apellido en las formas de cortesía (mr. Dũng)). Los chinos que trabajan en Silicon Valley, por cierto, suelen adoptar nombres occidentales para evitar problemas (el nombre real de Jerry Yang, fundador de Yahoo es 楊致遠 o Yáng Zhìyuǎn). Los indios tienen una estructura Apellido-Nombre del padre-Nombre (Velikkakathu Sankaran Achuthanandan) y tanto entre algunas castas índias como en algunos países árabes la estructura de los nombres contiene información de casta, familiar, de lugar o religiosa (Abu Karim Muhammad al-Jamil ibn Nidal ibn Abdulaziz al-Filistini).

Para colmo, la práctica totalidad de la humanidad usa formas de escrituras no recogidas en la codificación Latin-1, por lo que no solo hay que estar lidiando con la correcta estructura de los nombres al presentar una información, sino con la correcta codificación y orientación del texto. Usar, por lo tanto, un formulario para un usuario que le pida simplemente nombre y apellido puede ser un atentado a su particularidad cultural tan grande como el que me hace el banco cada vez que me “genera” un nombre.
Además de los calendarios y los nombres, la hora es otra de las variaciones que encontramos en los diferentes países. Quitando ese horror marketininano del Swatch Internet time de hace unos años, muchos países tienen su propia forma de expresar la hora. En la cultura europea hablada y en la norteamericana usamos el tiempo de doce horas con un sufijo que indica el período del día que corresponde. Sin embargo, los Europeos preferimos y usamos con normalidad el sistema de 24 horas que los yankis aborrecen, son incapaces de convertir y lo denominan como “estructura militar”. Además de yankilandia, Australia, la parte anglófona de Canadá, Filipinas y Nueva Zelanda son los únicos países que usan exclusivamente el formato de 12 horas.
Aunque casi todos usemos un sistema dodecimal, no tenemos unanimidad en cuando situar el principio del día, el Swahili entre otros idiomas africanos coloca el principio del día en el amanecer en lugar de la media noche y considera toda la noche como perteneciente al día anterior y no al siguiente (El martes no se convierte en miércoles hasta que no sale el sol). En países africanos bilingues el mismo hecho puede referirse a las ocho de la mañana (si se habla en inglés, por ejemplo) o las dos de la mañana (saa mbil, si se habla en Swahili), los hablantes ajustan el formato horario al idioma que usen en ese momento. Los formatos tamobién cambian enormemente de país en país. Los occidentales solemos separar horas y minutos con dos puntos, aunque muchos franceses usan la h como separador. En el caso de usar el formato de 12 horas, en los países de habla hispana e inglesa se usa AM y PM, cada país restante usa su formato nacional (por ejemplo “πµ” y “µµ” en Grecia) con algunas excepciones, como en China y Taiwan, que usan un sistema de siete sufijos y prefijos para indicar los diferentes períodos del día.
Por si fuera poco, no todos los países se han aclarado en usar un formato de 12 o 24 horas. El caso más extremo es el de Tailandia, que usa su propio reloj de 6 horas por lo que un día se compone de cuatro vueltas de reloj. Ha habido, además, experimentos sociales de modificación y racionalización del uso de las horas como durante la Revolución Francesa, donde se instauró brevemente un sistema horario decimal, donde un día quedaba dividido en diez horas, cada hora en 10 minutos, cada minuto en diez segundos y así sucesivamente con formas cada vez más pequeñas de medición. Los días a su vez, se englobaban en decades o semanas decimales (primidi, duodi, tridi…). Los días del año por cierto recibían una nombre único conforme a los animales o plantas que se recogieran en ese período. Pese a la enorme belleza y elegancia del sistema los franceses no fueron los únicos: China usó un sistema decimal de tiempo llamado Ke durante siglos hasta que el sistema europeo fué introducido por los jesuitas.
Para mí, entender estas variaciones son básicas si estamos en el proceso de construcción de una plataforma que sea natural a comunidades locales en diferentes partes del mundo. Quitar el rasgo americanizador de una herramienta tan usada es horriblemente difícil (especialmente cuando literalmente somos cuatro gatos) tanto a nivel de como se expresa la información como a nivel de clasificación e interacción del contenido. Si lo vamos consiguiendo, se dira con el tiempo… El post me ha salido horriblemente largo, pero es solo un porcentual pequeñísimo de la totalidad del problema. Espero que en un futuro, cada vez más empresas empiecen a ser más humildes y a usar otro tipo de globalización y a entender y respetar las diferencias locales de cada comunidad para adaptarse y acercarse a las mismas.
Wikipedia tiene una enorme colección de la estructura de los nombres en varias decenas de idiomas
Varios de los ejemplos del post los he sacado del estupendo blog de Rishida, del w3c
Calendarios solares, lunares y lunisolares
Los nombres de los días del año del calendario revolucionario francés.