La máquina que cambió el mundo

hackers, historia, informacion — EwS @ 11:04 pm

The Machine That Changed the World es el documental más largo y uno de los más exhaustivos sobre la historia de la computación nunca realizados. Como buena cantidad de los documentales que puede llamarse como tal, fue producido por la BBC y pese a su antiguedad (es del 92) su aparición, éxito y caida en el olvido (no sale ni en Wikipedia) lo ha mantenido en esa zona intermedia que es el imaginario colectivo alimentado por horribles y gastadas cintas de VHS y versiones del libro que para la ocasión escribió el productor de la cinta Jon Palfreman.

Es una historia pre-web, dividida en cinco partes centradas en los aspectos electrónicos de los ordenadores cuyo principio trazan a Babbage y Ada (oh Ada) Lovelace y los humanos que por aquellos entonces calculaban constantes universales de cabeza y la máquina diferencial y analitica para pegar un salto de 100 años y situarse en el Z1 y esa pandilla de nerds que no tenían otra cosa que hacer que descifrar códigos de encriptación nazis en Blechley Park. En este periodo del documetal Derek Jacobi (el Senador Sacchus de Gladiator) en el papel estelar de Alan Turing. La segunda trata sobre esos monstruos enormes de IBM que tanto irritaban a los hippies y de la tercera a la quinta nos centramos poquito a poquito en el ordenador personal comenzando por el diseño de interfaces que acercaron las máquinas a nuestras abuelas cuyo inspiración última vino de la mano de Engelbart, su NLS, su idea majadera de montar un enlace de comunicaciones electrónicas entre Palo Alto y San Francisco en plenos años 60 y la primera videoconferencia del mundo en La Madre de Todas las Demos (video. Esta tercera parte tiene entrevistas con Engelbart, Ted Nelson (xanadu), Mitch Kapor (en su epoca pre-Chandler, cuando aun no era la comidilla y el cachondeo del Valle), Bill Gates, Woz, Steve Jobs, Larry Tasler (con el que tuve el inmenso honor de currar años ha) y prácticamente todo el que era alguien en esa época. Quien quiera indagar en esta era dorada de la informática tiene el estupendísimo libro What The Doormouse Said (un estupendo libro cuyo protagonista es un Engelbart obsesionado por hacer avanzar a la raza humana, donde se investiga el orígen del Silicon Valley como inevitable consecuencia a la ola de espiritualidad que desde décadas dominaba en la zona) o la más suave versión Antena 3 de Piratas del Silicon Valley. La cuarta parte, sin salirse de las máquinas caseras trata de la Inteligencia Artificial, con entrevista a Minsky, Moravec, Claude Shannon y John McCarthy (el padre del Lisp) y la quinta se mete muy muy timidamente en las redes de ordenadores y en lo que aquel entonces era Internet.

Quienes regalan el esfuerzo de digitalizar y poner vídeos en Internet son en muchisimos casos aónimos usuarios sin más ánimo que el que una idea se difunda o una imágen se disfrute. Condicionantes legales imponen que sea muchas veces imposible el agradecer este interés y sacrificio pero en este caso, por el tema y la edad de la cinta se conoce con nombres y apellidos quienes se han currado el proceso de digitalización, limpiado y puesta e línea: Simon Willinson (que lo mismo te crea django que openid, te arregla un descodido o te quita un fregado) y Andy Baio, fundador de upcoming.org (un servicio estupendo de sincronización de eventos que Yahoo!, como es su especialdad, compró por una millonada para dejar morir por no querer-poder meterle una puta línea de código en años) y editor del estupendísimo Waxy.org usando una cinta perdida en los archivos de la Universidad de Portland.

La primera parte del documental esta en el vídeo de arriba, la segunda, tercera, cuarta y quinta estan para ver en waxy y la descarga completa del documental (algo más de 3 Gb) en torrent. Que lo disfruten.

El mejor gráfico estadístico nunca creado

arte, historia, informacion — EwS @ 3:03 am

El grafico es una visualización del NY times publicada el pasado sábado que muestra las ganancias de películas desde mediados de los 80. Uno puede ir al principio de gráfico y ver los éxitos de la época (Top Gun por ejemplo) y comprobar que muchos de ellos no llegaban a la mitad de las cifras que cosecha cualquier producción con un éxito moderado hoy en día. Colectivamente, aunque muchos de nosotros vaya al cine menos y no nos hayamos comprado un DVD en años estamos gastando (o los estudios ganando) más en películas que hace pocas décadas. Según un artículo de Slate de hace tres años, a finales de los años 40 el 100% de los beneficios de las cinematográficas venia de la venta de entradas de los cines, el balance cambió con la aparición del vídeo en los 80 (donde la importancia de la entrada de cine pasó a ser de solo un 55% del total de ingresos) y pasó a caer por debajo del 15 en 2005 (con la tele y el vídeo proporcionando el otro 85 restante).

De todos modos, el gráfico es un ejemplo perfecto de como se puede representar un información con más de dos dimensiones en un entorno bidimensional. Uno puede navegar temporalmente, ver la aparición y muerte de la recaudación de la película, su género y su volúmen y picos de ingreso. El espacio de información son las variables que podemos usar para comunicar diferentes datos a la audiciencia y pueden ser simples subidas en un espacio de ejes, como variaciones en el color, en el tipo de letra o en las formas de interacción con el usuario. Esta visualización del NY Times hace un uso estupendo de su espacio de información: ninguna variable esta tomada al azar y nada esta dándonos información superflua, no hay cambios del tipo de letra aleatorios, no hay cajas de texto, flechas que no indiquen nada ni ningún tipo de adorno.

La arquitectura de la información moderna se puede dividir en dos pilares representados por dos arquitectos americanos: Saul Wurman (que es un obseso de la claridad y reducción de la información a la mínima y más bella parte, la esquematización y el cuidado en los detalles -además de ser el fundador de las jornadas TED- y Edward Tufte, que basa su filosofía de diseño en el aprovechamiento máximo del espacio en el que basamos nuestra presentación. Wurman es autor del famosísimo Understanding USA y Tufte es conocido por ser quien trajo a la luz a uno de los documentos históricos que mejor hace uso de la representación multidimensional en un espacio de dos dimensiones: la descripción de la marcha de Napoleón hacia Rusia realizada por Charles Joseph Minard en 1869.

El documento minard es una descripción en un mapa (supuesto) de Europa de la marcha de las tropas napoleónicas entre 1812 y 1813 desde Francia de donde partieron casi medio millón de soldados hacia Rusia, de donde regresaron menos de 4000. La dirección de la marcha muestra el movimiento de las tropas en Europa así como la unión de tropas adicionales de apoyo, un número próximo a cada anexión muestra la cantidad de nuevas tropas así como las muertes realizadas. El grosor de la línea representa el tamaño (generalmente menguante) de las tropas napoleónicas y los colores muestran el camino de ida (en claro) y de vuelta (en negro). La escala inferior indica los cambios de temperatura y como éstos se relacionan con las pérdidas de tropas.

Minard fué el pionero no solo de la representación estadística “bella” sino que fué el primero en crear un gráfico con alma. El documento minard tiene alma y expresa sentimientos y al tenerlo en las manos uno comprende que es un alegato (tardío) contra las guerras y las invasiones.

Etienne Jules-Merey
(el mismo que es famoso por esas estupendas fotografías que estudian el movimiento de las aves) fue el primero en dar publicidad al al gráfico y Tufte considera que el documento Minard es “el mejor gráfico estadístico nunca creado”. No es casualidad que el documento tenga un papel primordial en la obra del arquitecto americano y que (desde Visual Display of Quantitative Información) sirva de base a muchos y diferentes capítulos sobre claridad y expresividad de la información.

Anteriormente a Minard hubo tímidos intentos por dotar de un mejor sentido práctico a la estética de la información. Galileo por ejemplo representaba en el siglo XVII de representar la forma de los cuerpos celestes de forma incrustada en el texto (con el mismo tamaño que la fuente que usaba) o publicitó su descubrimiento de manchas solares usando una serie de dibujos que formaban una especie de película para mostrar no solo las manchas y su forma, sino su movimiento temporal y por tanto, el movimiento del Sol.

Tufte en un obseso de usar la máxima expresividad que nos permita el medio, de estudiar la resolución de los instrumentos con los que trabajamos y de asignar significado inequívoco en la creción de diferentes variables (color, forma, volúmen) para la creación de un entorno simple, representativo y cómodo para el ojo. Sus gráficos invitan a (mediante el uso de herramientas como el orden de presentación de los elementos) que los usuarios descubran información por sí mismos -no resaltando la intencionalidad o predisposición del diseñador- y creen una dinámica interpersonal que nos permita dar un significado, invitándonos a compartir nuestros descubrimientos como propios. Los gráficos que Tufte enseña siempre tienen más de un nivel de evidencia y datos muy concisos y claros para dar credibilidad al conjunto. La credibilidad, dice, es de lo que viven los arquitectos de la información.

Una buena parte de su discurso lo basa en la crítica al modelo de presentación de información del PowerPoint (que no comunica absolutamente nada) y a la descripción de los small multiples, pequeñas figuras estadísticas inspiradas en los gráficos de Galileo tremendamente fáciles de comparar, o los sparklines, cuya descripción puede leerse en este estupendísimo extracto de su Beautiful Evidence.

En su opinión el buen diseño resalta la claridad y el malo la estupidez y sus libros son muestra completa de sus teorías. Hace cosa de 3 semanas tuve la suerte de poder ir a una de sus clases en San Francisco y los libros que nos entregaron en la puerta (los cuatro que ha publicado sobre el tema, desde Beautiful Evidence -que en contra de la opinión de todos es el que menos me llama la atención- hasta Envisioning Information o Visual Explanations) estan cuidadosamente realizados. Casi a mano. El papel es increiblemente rugoso y hay muchos elementos pegados, sobresalientes, como en los libros que teníamos de pequeños donde salían los personajes de cuento y podíamos moverles las manos y abrir las puertas. Comentó que de media tarda siete años en realizarlos y que puede pasarse meses eligiendo que pegamento usar en las construcciones o que tipo de letra o color para los diferentes ejemplos que pululan por las páginas. Curiosamente y como contraste, me comentó al acercarme para que me firmara los libros y comentarle donde curraba que Craigslist es su sitio de Internet favorito “no tenemos diseño porque no lo necesitamos, mostramos la información claramente, sin añadidos artificiales. Sin mierda” me comentaba después de medio discutir con una empleada de Microsoft y charlar con la mitad del equipo de diseño del Iphone que en ese momento estaba en la sala. Es muy curioso que el primer (y único por lo que sospecho) piropo al diseño de nuestro sitio venga de una persona así.

Tomé muchas, demasiadas notas en la charla de Tufte. Al ritmo de posteo que llevo no creo que sea capaz de poder describir todo lo que aprendí en ese día y todo lo que voy conocienod a través de sus libros pero en Internet hay recursos de sobra, no solo su propio sitio personal (al loro con el foro, que es de lo mejor que hay) como las numerosas notas de gente que pasó anteriormente por la clase. El hecho de que Craigslist me haya pagado la clase y los materiales es quizá signo de que por fin estoy empezando a convencerlos de que nos deberíamos tomar la estructura de representación de la información de manera un poco más seria y quizá en los próximos meses o años tenga más dedicación en tareas más relacionadas en la forma en que presentamos los datos que disponemos a los usuarios. La personalización y la búsqueda de información a veces no es un problema necesariamente algoritmico, sino que muchas veces tiene que ver en la manera en que los datos son presentados y consumidos por los usuarios.


El gráfico de arriba, para terminar, esta basado en un estudio de 1999 llamado ThemeRiver (aunque en los 60 ya había modelos similares que otro día comento) y actualmente puede encontrarse en muchísimas aplicaciones como esta estupenda visualización interactiva de lo hábitos de consumo de música en LastFm.

Jugando al ajedrez con dios

hackers, historia — EwS @ 12:01 am

Kenneth Thomson contaba con un mes menos de edad que Bobby Fisher, al que admiraba profundamente desde que lo vio en la portada de una revista para adolescentes cuando aun asistia al instituto, antes de mudarse a Berkeley, antes de inventar el B, de inspirar el C, de diseñar el primer Unix y de pasar a ser llamado por hackers de todo el mundo simple y llanamente como Ken.

Lo del ajedrez le cayó casi como una bendición; como muchas familias de su Nueva Orleans natal, la suya pasaba las tardes jugando al bridge, juego que Ken detestaba por las pocas posibilidades matematicas del mismo y porque era casi una rito forzado que sus padres intentaban introducirle con calzador. En uno de esos hoteles a los que los Thomson le llevaban a aprender el juego, se fijó en un par de personas concentradas a ambos lados de un tablero de ajedrez, un juego casi desconocido en el país por aquella época. Con el tiempo empezó a jugar en ese mismo tablero, a leer libros y a ser mejor que sus compañeros de clase que poco a poco, (conforme Fisher se convertía en un producto de la administración americana y un arma propagandística más de su país) iban aficionandose al ajedrez como si de un deporte nacional más se tratara.

Nada mas llegar a Berkeley empezó a pedir prestado tiempo de ordenador por las noches para correr algoritmos destinados a resolver problemas de ajedrez. Unos años antes (en el 58) Newell, Shaw y Simon de la universidad de Carnegie-Mellon habian demostrado la posibilidad de podar arboles de búsqueda a partir de los valores devueltos previamente por funciones de peso definida (es el algoritmo alpha-beta) y Ken era la primera persona que no solo empezó a aplicar estos algoritmos en programas de resolución de ajedrez, sino que definió la función de peso que determinaba la calidad de cada movimiento analizado.

Su obsesión llegó hasta bien entrados los 70. Con la fama de crear UNIX, Ken encontró trabajo en los laboratorios Bell (un resquicio de la época dorada de los laboratorios de computación de los 60, simbolizada por Engelbart, su instituto de aumento de la consciencia en Stanford y Xero Palo Alto Research) donde a semejanza de los que le precedieron, se permitia a sus empleados la investigación en las áreas que determinaran pertinentes. Ken encontró por lo tanto el ambiente propicio para seguir con su obsesión de hacer máquinas que supieran jugar con el ajedrez y consiguió los fondos (20K dólares de la época) y un par de cientos de vetustos procesadores para construir Belle, el primer ordenador diseñado exclusivamente para jugar al ajedrez, capaz de analizar 180.000 posiciones por segundo (cuando los supercomputadores de la época apenas llegaban a 5000) y que, unido a los algoritmos de peso y de poda que diseñó en la decada anterior, permitió a la máquina vencer todos los campeonatos a nivel de gran maestro, hasta ser derrotada en 1983 con la llegada del Cray X-MPs, con un precio unas mil veces superior.

Belle llegó a ser confiscada por el servicio de aduanas de los EE.UU. en un viaje a Moscú sugiriendo que la máquina (que de nuevo, solo podia analizar movimientos de ajedrez) podría tener usos militares. Thomson alegó por escrito que el único uso letal de la máquina sería “tirarla por la ventana a ver si mataba a alguien”.

El legado de Ken no fué Belle, sino la demostración de que el ajedrez es un juego computable y finito y que es posible crear vectores que relaciones la situacion actual del tablero con una victoria mas o menos segura sea cual sea los movimientos de nuestros contrincantes. Su teoría y los métodos de análisis que creó han sido aplicados a muchísimos otros juegos y ha permitido que hace pocas semanas se pueda resolver completamente el juego de las damas tras más de dos décadas de cálculo intensivo. Las capacidades computaciones de la época le permitieron calcular todos los movimientos para juegos en los que existen solo 6 fichas en el tablero en una base de datos que ocupó 9 Gigas y que hasta hace muy poco AT&T comercializaba en un CD con referencias deicas. Al analizar y reproducir una situación en concreto de la base de datos (torre y caballo contra dos caballos) que desembocaba inequivocamente en jaque-mate en 262 movimientos el campeón Tim Krabbé (en su diario alojado en xs4all) comentó:

Jugar con esos movimientos es una experiencia surreralista. No son humanos. Un maestro no los entiende mejor que alguien que ha aprendido a jugar ayer. Los caballos saltan a las órbitas, el sol se pone y cada movimiento es la verdad absoluta. Es como la revelación del Significado de la Vida escrita en un lenguage incomprensible.

Si uno va a la página personal de Ken que aún persiste en el servidor de los laboratorios Bell (con el diseño inequívoco de un hacker de Unix de los 70) el autor hace una descrición del los 262 movimientos en una sección llamada “Jugando al ajedrez con Dios

Ken dejó Bell labs para dedicarse a la instrucción de vuelo durante unos años. Volvió a la industria a principios de la década y ahora trabaja de investigador en Google haciendo dios sabe que. En los 80 publicó dos artículos sobre los algoritmos para optimizar y resolver juegos de cinco y seis piezas y el sitio del Museo de la historia de la Computación de Mountain View en su sección permanente sobre el ajedrez y la computación tiene una estupenda entrevista con Thomson en la que se cuenta, en su personal estilo, toda la historia de Belle.

Calendarios

craigslist, historia, i18n, informacion — EwS @ 2:40 am

XI. Le jour, de minuit à minuit, est divisé en dix parties, chaque partie en dix autres, ainsi de suite jusqu’à la plus petite portion commensurable de la durée. [….] La centième partie de l’heure est appelée minute décimale; la centième partie de la minute est appelée seconde décimale.

Decreto de la Revolución Francesa de Octubre de 1973 que instauraba el tiempo decimal en la nueva república.

Hace un par de días terminó Chanukak, la conocida como Navidad judía y que es una fiesta sin casi importancia en el calendario hebreo (mas que por la casi coincidencia con la navidad y el consumismo que eso trae) que consiste en la iluminación diaria de una serie incremental de velas en la Menorah. El año pasado (mi primer Chanukak) la fecha cayó Al contrario que los fiestas cristianas o paganas, (basadas en Calendarios solares como el Juliano o Gregoriano) o las Islámicas (basadas en calendarios lunares), las fiestas judias se corresponden a días particulares en un calendario lunisolar, que tiene en cuenta tanto la fase lunar como la rotación de la tierra en torno al sol. Los calendarios lunisolares tienen la particularidad de añadir un més completo (”més bisiesto”) siete veces en períodos de 19 años. Como las comunidades judías de hoy viven en zonas donde se utilizan calendarios solares, las matemáticas para el traspaso de fechas suelen ser monstruos inmanejables que muchas veces necesitan de estandarización y redondeos (un explicación por aquí).

Los calendarios y las horas han sufridos vaivenes políticos, el 9 de Diciembre pasado, Chavez ordenaba que Venezuela pasara a su propio huso horario (que pasa a denominarse UTC−4:30Q y que contiene a ese único país) con diferencia de media hora con respecto a sus vecinos. Otros países como Irán y Nepal tienen sus propios husos horarios (este último denominado UTC+5:45E y diferenciado 15 minutos del que le correspondería). La revolución francesa, como veremos mas tarde, cambió las semanas a períodos de diez días y durante más de 10 años, la unión soviética pasó a usar el calendario Gregoriano de nuevo (en lugar del Juliano que ahora usan) comiéndose en la transición medio més de febrero de 1913.

Las diferentes formas de entender la organización de días en el calendario es solo una muestra de nuestras diferencias. El mundo es un objeto extrañísimo y el bagage cultural que llevamos encima nos hace ver el resto de las culturas con un único prisma y dar por hecho elementos culturales que pueden ser totalmente diferentes en otros países y causar más de un problema. Mi trabajo es (en parte) pensar esas diferencias y aplicarlas casi a nivel local. Al contrario de muchos sitios que basan su expansión en la búsqueda de la captación de un usuarios globales, Craigslist es brutalmente local. La gente que entra al sitio no esta interesada en lo que le rodea (no tiene sentido comprar una bici usada o buscar pareja al otro lado del mundo) por lo que el valor de las interacciones disminuye con la distancia. La globalización no tiene que ser una americanización de la cultura sino una mezcla de las diferencias y una adaptación y respeto a los rasgos que nos hacen únicos. Tenemos la tecnología que nos permite esa adaptación y las trazas que los usuarios van dejando por la Red (al acceder a nuestro servicio, al escribirnos) permiten definir de forma precisa y glanular el mapa de nuestras diferencias. Desde hace mucho, la empresa se ha enfocado en mantener el servicio cuanto más local mejor y nuestros movimientos, conforme el número de usuarios crece exponencialmente, se acercan a conseguir más y más diferencias entre las diferentes ciudades en las que Craigslist opera.

Ve a Craigslist y pon el mismo anuncio en dos ciudades suficientemente distantes y serás bloqueado. Ven repetidas veces a poner anuncios particulares con una ip que no cuadre demasiado con la del lugar a la que accedes y no creo que dures mucho. Cuando uno viaja se da cuenta de diferencias sutiles o no en diferentes partes del mundo, diferencias que son mayores en Europa y que se muestran en nuestos diferentes estilos de vida, acentos y formas de divertirnos, trabajar, tomar vacaciones y relacionarnos. El objetivo de mi trabajo en Craigslist es crear la plataforma donde los usuarios puedan dar cabida a sus propias diferencias.

No es un trabajo fácil. La empresa es americana y nacio enfocada en una zona del mundo muy determinada (la Bahía de San Francisco). Craigslist, como casi todas las empresas de Internet de la zona, adolece de cierta miopia. Una forma de expresar la ceguera de ciertas empresas a todo lo que no sea americano es en la existencia de dos personalidades en la gestión de mis tarjetas de crédito.

Como gran parte de los españoles, tengo dos nombres y dos apellidos. La estructura normal de los nombres en Estados Unidos es un único nombre seguido de un middle-name generalmente escrito como una única inicial (y que por tradición suele ser el de un familiar muerto) y un único apellido. La estructura de mi nombre es suficientemente irregular para que haya visto todo tipo de usos en los más de tres años que estoy aquí. A veces soy Mr. Puerta, a veces Mr. López, a veces Mr. Pablo y cualquier tipo de combinación inimaginable entre medio (he de recordar que mis medicinas estan a nombre de Puerta-López y mi seguro médico al de Puerta López, sin guión). Las dos tarjetas de crédito que tengo (una para irme dando un buen historial de crédito y pillar millas y la otra “por si acaso”) estan en el mismo banco pero las crearon con dos nombres diferentes (Juan P. López y Juan Pablo Puerta López) que no me molesté en unificar en su día. Los dos nombres o identidades mantenienen dos historiales de pagos o impagos completamente separados. Juan Pablo Puerta no usa casi nada su tarjeta y se olvido de hacer un pago de un dominio que no esperaba, lo que hizo que el més pasado crédito bajara a límites horribles y empezara a recibir ofertas de oscuras empresas ofreciendoles tajetas de alto interés. Por su parte Juan P. López ha pagado siempre sus facturas a tiempo y ha visto en el mismo més como su línea de crédito se ha duplicado. En un día normal puedo recibir dos ofertas completamente diferentes de las mismas empresas de crédito, una destinada a quien se suele olvidar de hacer los pagos y otra ofreciendo mucha liquidez a alguien con supuesto mayor poder adquisitivo.

Mi banco, mi farmacia y la empresa en la que esta mi seguro médico me ven con una óptica americanocéntrica. Aunque es un error garrafal, es algo muy dificil de evitar a priori y todos, en mayor o menor grado, tenemos una cierta miopía hacia las estructuras de los nombres de otras culturas.

Damos, por ejemplo, por hecho que los apellidos son inalterables pero no hay nada más lejos de la realidad. Dando un simple ejemplo, en el nombre Björk Guðmundsdóttir, Björk es el nombre de pila. La segunda parte indica el nombre de pila del padre (o a veces de la madre) seguido de -sson para un hombre o -sdóttir para una mujer (compar la estructura con la de la popular blogger y fotógrafa Rebekka Guðleifsdóttir). El apellido, además de cambiar de estructura, es más una descripción que un signo de parentesco en sentido occidental. El padre de Björk, Guðmundor, era el hijo de Gunnar, por lo que es Guðmundur Gunnarsson. Mi amiga Daria, por ejemplo, vió como su apellido cambiaba cuando sus padres emigraron de la Polonia comunista, perdiendo la marca de género de los apellidos eslavos y la familia de mi novia ha occidentalizado su apellido (que sufrió muchas mutaciones en el trascurso de su migración a EE.UU). Apellido que tienen, por cierto, solo desde principios del siglo XIX cuando el Zar Alexander ordenó en 1804 que todos los judíos que vivían en territorios aledaños a Rusia (generalmente los Ashkenazim) adquirieran apellidos para homologar la estructura de los nombres en la zona. Los Ashkenazim no usaban ningún tipo de apellidos y los tomaron según la relación con la zona en la que vivían (cuisamente no siempre se puede reconocer a los judíos por los apellidos, en EE.UU. el apellido judío mas popular es Miller y con esos nombres, nadie diría que Natalie Portman (Natalie Herschlag: נטלי הרשלג) o Paula Abdul son judías de arriba a abajo….)

Además de cambios en la estructura del apellido, se pueden dar cambios en el orden. En el nombre 毛泽东 (mao ze dong) el apellido es Mao, Ze es un nombre generacional que es común a sus hermanos y hermanas y Dong sería el nombre de nacimiento. La forma de referisse a Dong cambiaría de lo formal y anticuado (毛泽东先生 (mao ze dong xiān shēng) o 毛先生 (mao xiān shēng)) a los coloquiales Ze Dong o simplemente Dong (solo cuando hay mucha confianza). Este sistema se usa en países asiáticos (China, Taiwan, Japón, Korea) y algunas comunidades Europeas, especialmente en Hungría. En vietnam tienen una estructua americana a la inversa (ej: el primer ministro de Vietnam: Nguyễn Tấn Dũng aunque los viernamitas usan el nombre y no el apellido en las formas de cortesía (mr. Dũng)). Los chinos que trabajan en Silicon Valley, por cierto, suelen adoptar nombres occidentales para evitar problemas (el nombre real de Jerry Yang, fundador de Yahoo es 楊致遠 o Yáng Zhìyuǎn). Los indios tienen una estructura Apellido-Nombre del padre-Nombre (Velikkakathu Sankaran Achuthanandan) y tanto entre algunas castas índias como en algunos países árabes la estructura de los nombres contiene información de casta, familiar, de lugar o religiosa (Abu Karim Muhammad al-Jamil ibn Nidal ibn Abdulaziz al-Filistini).


Para colmo, la práctica totalidad de la humanidad usa formas de escrituras no recogidas en la codificación Latin-1, por lo que no solo hay que estar lidiando con la correcta estructura de los nombres al presentar una información, sino con la correcta codificación y orientación del texto. Usar, por lo tanto, un formulario para un usuario que le pida simplemente nombre y apellido puede ser un atentado a su particularidad cultural tan grande como el que me hace el banco cada vez que me “genera” un nombre.

Además de los calendarios y los nombres, la hora es otra de las variaciones que encontramos en los diferentes países. Quitando ese horror marketininano del Swatch Internet time de hace unos años, muchos países tienen su propia forma de expresar la hora. En la cultura europea hablada y en la norteamericana usamos el tiempo de doce horas con un sufijo que indica el período del día que corresponde. Sin embargo, los Europeos preferimos y usamos con normalidad el sistema de 24 horas que los yankis aborrecen, son incapaces de convertir y lo denominan como “estructura militar”. Además de yankilandia, Australia, la parte anglófona de Canadá, Filipinas y Nueva Zelanda son los únicos países que usan exclusivamente el formato de 12 horas.

Aunque casi todos usemos un sistema dodecimal, no tenemos unanimidad en cuando situar el principio del día, el Swahili entre otros idiomas africanos coloca el principio del día en el amanecer en lugar de la media noche y considera toda la noche como perteneciente al día anterior y no al siguiente (El martes no se convierte en miércoles hasta que no sale el sol). En países africanos bilingues el mismo hecho puede referirse a las ocho de la mañana (si se habla en inglés, por ejemplo) o las dos de la mañana (saa mbil, si se habla en Swahili), los hablantes ajustan el formato horario al idioma que usen en ese momento. Los formatos tamobién cambian enormemente de país en país. Los occidentales solemos separar horas y minutos con dos puntos, aunque muchos franceses usan la h como separador. En el caso de usar el formato de 12 horas, en los países de habla hispana e inglesa se usa AM y PM, cada país restante usa su formato nacional (por ejemplo “πµ” y “µµ” en Grecia) con algunas excepciones, como en China y Taiwan, que usan un sistema de siete sufijos y prefijos para indicar los diferentes períodos del día.

Por si fuera poco, no todos los países se han aclarado en usar un formato de 12 o 24 horas. El caso más extremo es el de Tailandia, que usa su propio reloj de 6 horas por lo que un día se compone de cuatro vueltas de reloj. Ha habido, además, experimentos sociales de modificación y racionalización del uso de las horas como durante la Revolución Francesa, donde se instauró brevemente un sistema horario decimal, donde un día quedaba dividido en diez horas, cada hora en 10 minutos, cada minuto en diez segundos y así sucesivamente con formas cada vez más pequeñas de medición. Los días a su vez, se englobaban en decades o semanas decimales (primidi, duodi, tridi…). Los días del año por cierto recibían una nombre único conforme a los animales o plantas que se recogieran en ese período. Pese a la enorme belleza y elegancia del sistema los franceses no fueron los únicos: China usó un sistema decimal de tiempo llamado Ke durante siglos hasta que el sistema europeo fué introducido por los jesuitas.

Para mí, entender estas variaciones son básicas si estamos en el proceso de construcción de una plataforma que sea natural a comunidades locales en diferentes partes del mundo. Quitar el rasgo americanizador de una herramienta tan usada es horriblemente difícil (especialmente cuando literalmente somos cuatro gatos) tanto a nivel de como se expresa la información como a nivel de clasificación e interacción del contenido. Si lo vamos consiguiendo, se dira con el tiempo… El post me ha salido horriblemente largo, pero es solo un porcentual pequeñísimo de la totalidad del problema. Espero que en un futuro, cada vez más empresas empiecen a ser más humildes y a usar otro tipo de globalización y a entender y respetar las diferencias locales de cada comunidad para adaptarse y acercarse a las mismas.

Wikipedia tiene una enorme colección de la estructura de los nombres en varias decenas de idiomas
Varios de los ejemplos del post los he sacado del estupendo blog de Rishida, del w3c
Calendarios solares, lunares y lunisolares
Los nombres de los días del año del calendario revolucionario francés.

Historia aleatoria de la cibercultura: Vannevar Bush y su Memex

hackers, historia — EwS @ 9:12 pm

Consider a future device for individual use, which is a sort of mechanized private file and library. It needs a name, and to coin one at random, “memex” will do. A memex is a device in which an individual stores all his books, records, and communications, and which is mechanized so that it may be consulted with exceeding speed and flexibility. It is an enlarged intimate supplement to his memory.

It consists of a desk, and while it can presumably be operated from a distance, it is primarily the piece of furniture at which he works. On the top are slanting translucent screens, on which material can be projected for convenient reading. There is a keyboard, and sets of buttons and levers. Otherwise it looks like an ordinary desk.

Wholly new forms of encyclopedias will appear, ready made with a mesh of associative trails running through them, ready to be dropped into the memex and there amplified. The lawyer has at his touch the associated opinions and decisions of his whole experience, and of the experience of friends and authorities. The patent attorney has on call the millions of issued patents, with familiar trails to every point of his client’s interest.

Vannevar Bush, “As We May Think“, 1945.

Las artes encuentran sus mejores formas de expresion en los extremos. Son varios los artistas que consideran que la “forma es liberadora” o que las limitaciones pre-impuestas impulsan el proceso creativo. La ausencia total de restricciones, de cultura preimpuesta o de educación que haya previamente modelado la forma de ver el mundo es así mismo una forma liberadora y nueva de ver la realidad (son continuas las alegorías a la apreciación de la realidad con los ojos de un niño o la necesidad de “nacer de nuevo” en filósofos de las últimas centurias).

En ciencia y tecnología, cuando no tenemos referencias para apreciar el mundo es común por un lado un florecimiento de la creatividad empujado por la necesidad imperiosa de solucionar un problema concreto de una forma pragmática y empírica. Es común que durante las primeras fases de investigación de un problema o una idea florezcan soluciones originales y radicales (no limitadas por las visiones siguientes e imperantes de la solución) y que cualquier ruptura con conceptos preestrablecidos suponga una mejora liberadora en criterios de efectividad y diseño (la mitad de la audiencia pensará en el iphone, la otra mitad en LISP). Es común también que en presencia de problemas similares a lo largo de la historia, se repitan las mismas soluciones e ideas, (refinadas y perfeccionadas con el avance de la tecnología) muchas veces sin que los autores de las mismas hayan tenido consciencia de la existencia de sus antecesores.

Hace un par de semanas hablé de Paul Otlet, un biblitecario belga de principios del siglo XX que practicamente dio forma mental a lo que décadas más tarde sería Internet, los motores de búsqueda con indices inversos, la wikipedia o las redes sociales y que pese a las limitaciones técnicas de la época puso en marcha un servicio comercial de acceso remoto a la información que estuvo funcionando hasta que los nazis destruyeran su trabajo para ocupar el enorme edificio con motivo de la instalación de un museo alegórico al Tercer Reich. Las mismas ideas siguieron apareciendo aproximadamente cada década de la mano de visionarios como Vannevar Bush, Douglas Egelbart o Ted Nelson hasta que Tim Berners Lee (quien a su vez llevaba más de 10 años sin éxito trabajando en su propia y personal versión del hipertexto en el llamado proyecto ENQUIRE, más cercano a un wiki que a un conjunto de páginas webs) sacó lo que muchos denominaron una versión descafeinada de las ideas que habían rondado por el imaginario colectivo desde principios de siglo (”la peor implentación posible” y “broma elaborada” como llamó mi querido Clay Shirky al proyecto de Berners Lee hace unos 10 años)

La caida del proyecto de Otlet, dijimos, propició la mayor publicidad del trabajo de pioneros anglosajones (o trasladados a los Estados Unidos) como Alan Turing (creador de la moderna ciencia de la computación, la algoritmia, la inteligencia artificial y recordado diariamente en el logo de la compañía Apple), Von Neumann (padre de la arquitectura imperante de computación, el constructor universal y las máquinas autoreplicantes (que el que subscribe espera que sea la solución a la exploración espacial) copadre de la teoría de juegos y el proyecto Manhattan y “culpable” del éxito de la los sistemas imperativos de programación) o Vannevar Bush, que tomó el relevo de Otlet y “redescubrió” Internet, los motores de búsqueda y la edición colaborativa a distancia varios años después de que Otlet de la caida del proyecto europeo.

Vannevar Bush (que no tiene relación alguna con ningún dirigente analfabeto, extremista religioso y esquizofrénico) es conocido en EE.UU. tanto como el padre intelectual de las relaciones universidad-gobierno-aparato militar en materia de investigación que desembocó en el proyecto Arpanet como por ser jefe de los esfuerzos de investigación armamentística durante la Segunda Guerra Mundial. Educado en el MIT (en el que entró a la tardía edad de 29 años) trabajó en los primeros ordenadores analógicos en la década de los 30 que básicamente eran copias del motor diferencial que el inglés Charles Babbage y Ada Lovelace (la primera programadora de la historia) habían intentado construir sesenta años antes.

Durante esa época y durante 10 años, anotó todas sus ideas en una serie de escritos que serían sinterizados en un artículo para la revista The Atlantic Monthly en 1945 (un añito de nada antes del Enicl, el primer ordenador programable) llamado “As we may think” en el que se describía al Memex, o “memory extender” un dispositivo para la clasificación y el manejo de la información destinado a mejorar las capacidades de procesamiento del cerebro humano y de colaboración entre personas alejadas remotamente.

El Memex era una ficticia máquina con diferentes dispositivos de entrada (un teclado y una pantalla táctil traslúcida) destinado a la visualización de documentos de una librería, almacenados en forma de microfilms y enlazados unos con otros bidireccionalmente de manera semi-hipertextual. El sistema permitiría al usuario sentarse en una enorme mesa por la que mediante un sistema de cadenas y relés podría acceder al contenido de microfichas, buscar dentro del contenido de las mismas, seguir los enlaces de una ficha a otra y añadir comentarios a documentos ajenos (como los blogs), crear nuevos documentos o alterar el orden de enlazado de los documentos existentes (cada documento tenía un identificador como nuestro URI actual y el proceso de cambiar el enlazado se basaba en la comparación de documentos en dos visualizadores diferentes y la escritura de ese identificador debajo de cada documento de forma doble -orígen y destino-, algo asi como esos libros de “elige tu propia aventura”). El sistema así mismo tenía un equipo para la creación de nuevos documentos en microfichas y permitía ademas que los antiguos pudieran extraerse, guardarse, copiarse, y enviarse a otros memex con fines de discusión. Es de notar que Vannevar prefirió conscientemente y análogamente a Internet un sistema de enlazado sencillo sin preclasificación de contenido que permitiera crear documentos rápidamente, dejando el problema de la búsqueda como algo que debería resolverse con en análisis posterior del texto.

La obsesión de Bush al diseñar el Memex era la pérdida del poder generalista de la mente humana. A mediados de siglo ya era evidente que los humanos íbamos especializandonos cada vez más y que era imposible ser un generalista en el sentido Aristotélico de la palabra. Memex tenía la capacidad de registrar nuestras accione como rastro de nuestro proceso deductivo y de nuestra propia curiosidad (algo que todos experimentamos cuando navegamos la wikipedia sin rumbo) para que otros investigadores pudieran reproducir nuestras acciones e intentar inferir conocimiento diferente y complementario al que hayamos podido adquirir. Era a todas luces una especie de del.ici.os o google history primigenio. La idea de la almacenación obsesiva de cualquier dato con fines de análisis y creación de nuevo conocimiento no era nueva tampoco, Richard Buckminster Fuller estuvo anotando su vida completa desde que cumplió 20 años (en 1915) hasta su muerte en 1983 en intervalos de 15 minutos conteniendo cartas, escritos, objetos encontrados y hasta tíckets de la compra. El Dymaxion Chronofile (que es el nombre que recibe el enorme archivo de 80 metros de longitud y que resulta ser el archivo más completo sobre la vida humana) puede ser consultado en la biblioteca de la Universidad de Stanford.

La tecnología que Bush soñó puede parecer el hipertexto que a todos nos resulta familiar. Pese a que el Memex fué la inspiración directa de los pioneros de las siguientes décadas, su sistema era bastante básico y carecía de características tales como el enlace por unidad de información (los enlaces eran de documento a documento, no originados en palabras, frases o imágenes). Vannevar tuvo una función más de inspirador o visionario (a lo Julio Verne o Arthur C. Clarke, creador intelectual de los satélites artificiales o el ascensor espacial) que como creador o ingeniero.

El problema básico del Memex fué que la información no se almacenaba en forma digital y que por lo tanto hacía muy difícil los sitemas de búsqueda, copia sin errrores o modificación. Cuando “As we may think” se publicó aún faltaban tres años para que mi querido Claude Shannon (uno de mis hérores -que necesitaría un post para él solo-, que no solo iba a currar montando en moniciclo, sino que se hizo millonario mezclando teoría de juegos con póker en Las Vegas) inagurara el campo de la teoría de la información que décadas más tarde permitiría cosas como los codecs de compresión o el acceso DSL. Ante esa dificultad teórica, Bush no fué el primero en proponer el uso de microfilms para almacenar y alterar el conocimiento humano, Otlet se basó en ese sistema en su Mundaneum y a finales de los 30 (a la vez que Bush esbozaba sus ideas sobre el Memex en cuadernos), el escritor H.G. Wells propuso el Cerebro Mundial o Enciclopedia Permanente, enciclopedia autoeditable dedicada a la formación y que a su vez usaba un sistema de microfilms para replicar información y enviarla a distancia. Wells, como muchos de sus coetaneos, intentó sin éxito que La Liga de las Naciones financiara su idea.

El fracaso de Bush no fué tal. El mayor éxito de “As we may think” fue su propia aparición, existencia y propagación ya que el texto acabaría por casualidad en las manos de un aburrido y joven técnico de radio destinado en Filipinas durante la Segunda Guerra Mundial que acabaría dando forma a las ideas de Vannevar años más tarde. Su vida se enfocó en el objetivo de crear grupos de humanos y máquinas que se autocomplementasen en una espiral positiva de mejora mútua. Su nombre era (es) Douglas Egelbart, redescubriría Internet en los 50 y fracasaría de nuevo. Pero él y el conjunto de cerebros que logró aculumar durante más de una década serían la chispa tecnológica y espiritual que crearía lo que ahora conocemos como Silicon Valley.

Hasta dentro de unos días (cuando pille un rato para seguir con la serie…)

As we may think, articulo original en The Atlantic
Funcionamiento y animación del Memex según el MIT con motivo del 50 aniversario de la publicación del artículo
Sourceforge aloja un estupendo emulador libre del Memex (no iba a ser el spectrum la cosa emulable más vieja)
Memex en la wikipedia
Vannevar Bush en la wikipedia
Trailfire es un intento web2.0 de replicar las ideas del Memex aplicadas a los documentos html
Gordon Bell, de Microsoft Research encontro en el memex la inspiración para su MyLifeBits

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