
El mapa superior es una superposición que hizo el genial Kottke de la isla de Manhattan sobre La Isla del Tesoro de la Bahía de San Francisco (una isla artificial, donde viven unas 1500 personas, construída a la vez que el puente sobre la bahía para albergar la Expo de 1939). Lo primero que se aprecia es que, en contrade la creencia popular, la supercifie de San Francisco es mucho más grande y que ambos parques (Central Park y Golden Gate Park) tienen una superficie similar. En su artículo, Kottke pone incluso visualizaciones de como se verían los rascacielos neyorkinos desde el SOMA franciscano.
La semana pasada llegué de Nueva York de noche. Habiendo dormido poco salí más tarde de lo habitual a la mañana siguiente de camino al tranvía que me lleva a Craigslist cruzando el parque. Por alguna extraña razón desde hacía unos días el sistema de monitorización de trenes que tienen online no estaba del todo ajustado a lo que marcaban en las paradas y a la realida de los trenes por lo que cuando llegué ví que aún me quedaban unos cinco minutos hasta el siguiente tranvía. Generalmente suelo esperar sentado en el banco que tiene vistas al downtown, charlando con alguien o empezando a leer los primeros RSS de la mañana en el teléfono. A veces intercambio palabras con los que estan esperando, ayer mismo una tia trajeadísima y guapísima se me acercó para preguntarme por las buenas si tenía perro, pareciendo contrariada cuando le solté que era el feliz papá de un gatito de 7 años recien adoptado. Pero con la cara que llevaba de dormido no es lo normal que invite a nadie a conversación.
Ese día que estaba esperando, se me acercó un viejecito de unos 70 años, mal llevados con barba blanca de unos días medio afeitada y vistiendo un gorro triangular vietnamita con ropas blancas de lino bastante usadas (la camisa la llevaba medio abierta). Cuando pasó por mi lado abrió la mano y me enseñó una especie de losa de yeso blanco con unas pequeñas montañitas sobresaliendole por encima. “Que es eso” le pregunté y el viejecito sin inmutarse me comentó “Es San Francisco”. En el modelo de la ciudad me señaló las montañas una a una por sus nombres (las siete colinas) y me comentó que de alguna manera había conseguido transmitir la energía de la ciudad en esa pequeña losa. “El sol sale por aquí, solo ilumina las zonas más vivas, esto y esto y vuelve a ponerse en el Pacífico”. Me señaló las zonas mas interesantes de la ciudad, donde habia sucedido el Summer of Love de hace 40 años y donde aún quedaba algo de espíritu hippy. Me comentó que en sus sesiones de yoga había pasado de saludar al sol en la mañana a situar su pequeña losa y captar en ella las energías de la ciudad. Cuando le pregunté que como había conseguido esa losa tan mágica muy serio me dijo que con su impresora 3D, por supuesto. Se despidió enseñandome su firma debajo de la losa y haciendo burla con la cara mientras se alejaba y yo me subía al tranvía.
Si en otra parte del mundo me apareciera un viejo de esa guisa hablando de yoga e impresoras 3D buscaría la cámara oculta inmediatamente. Uno tiene ya kilometraje encima en esta ciudad para saber es esa mezcla rarísima de espiritualidad, individualismo extemo y tecnología es lo que hace que San Francisco sea San Francisco y en mayor o menor medida es el soporte intelectual que ha dado vida a la revolución hippy, burning man o al mismísimo Silicon Valley. Es la razon por la que pienso que el modelo no es aplicable a otras zonas y cuando (me van a permitir criticar a la patria de nuevo, que llevo unos dias que estoy en celo) un político necesitado de fotos promete un Silicon Valley en Malaga (por decir) llevada por tres exejecutivos de telefónica que son de lo que más saben, ul encorbatado que se marcó el tanto de contratar al becario que hizo la página de Repsol y chavales mileuristas con bono restaurant amenizados con blogs y mesas de futbolín (por si dicen que no somos enrollaos) no puedo más que echarme a temblar…. En España somos especialistas en copiar la forma y no el fondo que al final es lo más rentable.
A lo que iba, apenas aterrizado de NY y encontrandome por un lado con personajes de esa guisa y por el otro con una marea de hippies mal vestidos portando portátiles bajo el brazo me doy cuenta que lo que echaba de menos los días en NY es a la gente que puebla San Francisco y que por mucho que me guste la Gran Manzana y las ventajas que me ofrece personalmente (se echa de menos vivir en una ciudad de verdad, a solo seis horas escasas de Europa), me sería muy difícil coger los bartulos y mudarme de nuevo.
San Francisco y Nueva York son en apariencia dos de las ciudades más europeas y que más rasgos culturales comparten del país. Son las dos ciudades que mas viajeros intercambia y las que más migraciones de trabajadores tiene y es que es muy normal encontrar a muchos neoyorkinos trabajando en empresas franciscanas y a muchos franciscanos que han pasado tiempo en NY y han vuelto por motivos personales o espantados del estrés de la costa este. Es muy común para los habitantes de San Francisco compararse con NY y conocer más de los rasgos y diferencias que tienen con los neoyorkinos que con los de otros estados del país. En la vida de San Francisco como he dicho muchas veces impera una tranquilidad mezclada con un sentimiento de levedad debido a la zona donde viven. Los franciscanos no andan, se deslizan y son conscientes como nadie de que la ciudad se les va a destruir de nuevo en el próximo terremoto y se resignan a vivir cada día como una fiesta, valorando lo intangible (el espíritu, las ideas) sobre lo tangible. NY por otro lado es una ciudad de piedra, más europea, que se sabe que es el modelo a seguir por todas las ciudades estadounidenses y donde parece que imperan dos valores: Wall Street y lo que representa (el capitalismo más bestia) y la cercanía a lo que los americanos consideran los centros de las artes y la moda mundial (Europa).
Auren Hoffman es uno de esos miles de neoyorkinos transplantados a la Costa Oeste y en unos de sus artículos explica en sus palabras y experiencia en que difieren los habitantes de las dos ciudades según la apertura, la religión (NY es una ciudad bastante religiosa contra la anarquía espiritual del SF), la meritocracia típica de la cultura más hacker o el hecho de que una ciudad pequeña como en la que vivo cambia el carácter de sus habitantes y la cantidad y calidad de sus relaciones. Uno de sus puntos más interesantes es que a igualdad de cultura, el menor tamaño de San Francisco y la densidad enorme de su red social hace que la gente se comporte de una manera mucho más etica siendo, por ejemplo, mucho más conveniente no traicionar a compañeros de curro, no engañar a la novia y llevarse bien con amigos que abrirán conexiones que comportarse egoistamente por el beneficio inmediato de cada uno ya que al estar a escasos dos grados de separacion de cualquier otra persona en la Bahía (desde tu vecino a Steve Jobs) cualquier movimiento puede determinar el trascurso de tu vida como si del karma se tratase. Sin estar de acuerdo del todo (mi novia es americana, me pasé media vida deslizandome por camas de europeas y con el tiempo he llegado a comprender que el concepto de pareja y amistad aquí es quizá mucho mas espiritual que el no engañar por vivir en una sociedad panopticada). Sí que se que los franciscanos son totalmente conscientes de que las oportunidades que tienen son mezcla de quien conocen y de una brutal meritocracia que solo entiende de aprecio entre iguales. Es simpático ver como los empresarios europeos que vienen a vivir a San Francisco, oliendose el tema de las conexiones, organizan fiesta tras fiesta deslizando sus tarjetas siempre por las mismas manos mientras que los habitantes de la zona obvian lo que parece esa especie de ritual hortera de cortejo acudiendo a veces con el unico objetivo de comer gratis (como el que acude a la inaguracion de una galeria de arte), conscientes de que es lo que hagan y lo que contienen sus mentes lo que le abrirá tal o cuales puertas y no al contrario…. por algún motivo los europeos (y los neoyorkinos) no hemos llegado a comprender que lo que mueve San Francisco y el Silicon Valley son graciosos y espirituales viejitos jugando con figuritas hechas con sus impresoras 3D….
A quien venga a EE.UU. siempre le recomiendo pasar un tiempo en las dos costas. (American Airlines y la horribilisima Iberia de mis partes nobles suele dejar pasar unos días en NY al pillar un vuelo a SF sin sobrecargo). El objetivo es que para conocer este país lo mejor es comparar los dos pilares principales sobre los que se basa su cultura (o al menos la parte de su cultura que no merece ser escupida a la cara). NY es horriblemente más barato que SF y más aún para los que vengan cargados de Euros y personalmente para la visita siempre recomiendo pasar de hoteles y decidirse por alquilar un estudio directamente de alguno de los muchos dueños que lo ofrecen. (Si teneis dudas o preguntas ahí teneis el cajetín de comentarios….)