El fotógrafo Mark Kirkland ha publicado una estupenda (?) colección de fotos de peluches habladores o cantarines junto con lo que tienen dentro. Tal que así. La galería de sus diferentes proyectos es una delícia y me acaba de dar una idea para quitarme esta masa de pelo enorme que tengo en la cara desde que me afeitara por última vez en Marzo (y que mi gato me ha convencido finalmente a afeitar a base de su inexplicable y repentina manía de lamerme la barba todos los días a las seis de a mañana)
No me digan que nunca han tenido ese fetichismo de abrir un peluche (meterle los deditos entre la piel hasta tocar el plastico al menos) o desnudar una barbi y que esa extraña afición y habilidad ha hecho que muchos de nosotros acabasemos trastocando bichos con más teclas y ganándonos las habichuelas de ese modo. Hoy sin ir más lejos he arreglado con enorme placer mi portatil de curro (los teclados de los macbook pro son una p**a mierda) quitando 6 filas de tornillos diferentes medio justificando a mis queridos compis de curro entre risillas las dos horas invertidas con una vaga motivación de costes (como si a este flamante monstruo de Interné en el que curro le faltara el que comer, pero los que somos sabemos de sobra como somos y en que nos gusta malgastar el tiempo….)
Code Swarm es una visualización de los commits de los repositorios (alerta palabro) de diferentes proyectos de software libre diseñada por Michael Ogawa y realizada en processing. La animación muestra los nombres de los autores conforme van llegando al proyecto y los ficheros (en rojo) y documentos (en azul) que van creando así como su interacción con los mismo según su cercanía al centro del círculo que los representa. Al contrario que los procedimientos de creación de software en la mayoria de las empresas, donde hay un equipo de (product|project) managers, leads y demas, el modelo bazar en la creación de software libre es totalmente orgánico lo que da pie a un tipo de visualizaciones más centrada en la forma en que interactuan los diferentes elementos en juego que en la creación pura de contenedores de información.
Y un montón de discos duros usados como altavoces e impresoras de las que ya solo se ven en las oficinas de la Seguridad Social. Si a alguien le entra la nostalgia de la dulce musica producida por cacharros mecanicos de los que ya nadie se acuerda, puede visitar la estupenda Sinfonia primera para Impresoras Matriciales que The User monto en 1999 con una docena de cacharros y que paseo por la mitad de los festivales de arte del Planeta hasta mediados de esta decada. La sinfonia vive en su pagina propia en formato video pre-youtube y hace poco acabo en un CD del sello holandes StaalPlaat.org que como curiosidad incluia el fichero ascii para montarnos nuestro propio concierto con las impresoras de casa.
Lo de Radiohead, vía Big Ideas
Si el respetable aun tiene mas nostalgia de cierto tipo de musica (obsoleta?), pasense y sintonicen kohina
Pong (ya lo suelto porque no me gusta poner enlaces sin mas, poner enlaces que uno sospecha que se van a volver populares y redundantes sin mas sin comentar anécdotas, o mezclarlo con algo que uno sepa solo sirve para que perdamos el tiempo vosotros mis queridos lectores y yo), fue el primero juego para ordenador, creado por Higinbotham a finales de los 50 a traves de (al loro) la modulación de un osciloscopio. El juego se llamó “tenis para dos” y en la página del laboratorio donde Higinbothan trabajaba por entonces hay una parte (con un vídeo en formato pre-youtube) dedicada a la invención. Desde casi entonces Pong se ha instalado en el imaginario y ha cobrado curiosas formas y en los en el estupendos libros Design for Emergence y en el todavia mejor Out of Control de Kevin Kelly (que por si alguien no lo sabe, fue una de las lecturas que los Wachowski obligaron a leer a todos y cada uno de los miembros del equipo de filmación de la primera Matrix) se retratan experimentos con juegos de pong en entornos muntijugador masivos donde los usuarios de uno y otro bando tenían que ponerse de acuerdo usando solo la retroalimenteación de sus propias acciones representadas en círculos de presión a los lados de la pala. El juego funciona como una suerte de mercado predictivo capaz de poner de acuerdo a los jugadores sobre el desarrollo de la partida sin que estos tengan que comunicarse verbalmente.
Por casa de mis padres, por cierto, aun se guarda por ahi una máquina de pong de los 70 -de esas con el altavoz en la propia consola- que siempre quise donar al Hacklab de Madrid (y que siempre se me olvidaba al pasar por casa) y que ahora espero poder traerme, enchufarle un convertidor NSTC y montarlo en el curro a ver que pasa…
El vídeo muestra el modo en que gecko procesa la información del DOM y las hojas de estilo al montar una página tal y como la vemos. Las animaciones muestran como el motor renderiza la información de la página a visualizar conforme le va llegando y como cambios en la estructura de la misma (nuevas tablas o cambios en el CSS) afectan a determinadas partes de la visualización. Además de la wikipedia en japo, existen visualizaciones para google.co.jp y la página principal de mozilla.
La visualización, además de su componente estético, tiene interés para cualquiera que trabaje en frontend. Pese a que tendemos a pensar que la velocidad de un sitio web depende del backend que usemos y de lo mucho o poco que nos hayamos currado la configuración, el resultado final y la percepción de velocidad que el usuario percibirá dependerán no poco de como le sea servida la información y cuanto tiempo se tome el browser para presentarla. Uno de los clásicos (si se me permite decirlo, pues el libro tiene poco meses) de la velocidad desde el punto de vista de la complejidad de renderizado es High Performance Web Sites de Steve Souders, el creador de YSlow. En este libro, que es finisimo y cuesta dos perras gordas, se nos comentan una serie de técnicas para facilitar el renderizado al browser (como presentar los CSS al principio de la definición del documento o agolpar los javascript al final), nada lejos del sentido común y del entender como se procesa el DOM correctamente (algo esencial si uno quiere ganarse las lentejas en Internet) pero que conviene tener a mano aunque solo sea para justificar decisiones de diseño. Generalmente recomiendo comprar muchos libros (o pillarlo en cómodos pdfs del torrent, que no esta la cosa para lujos), pero por un lado la obviedad de la información que se presenta y por otro la gran cantidad de información que Steve, que es un tio majo con el que a uno le gustaría irse de cervezas, deja en su propio blog (cuando escribió el libro era responsable de Frontend en Yahoo! y ahora se me lo han llevado a evangelizar Google), los resultados prácticos que nos da yslow (que evalua punto por punto los consejos dados en el libro y los sintetiza para un documento dado) y la propia naturaleza dinámica del campo que por un lado obliga a Steve a realizar una continuación de su libro y por otro nos puebla la red de vídeos y tutoriales con más técnicas (como este y este) hace que mas bien nos tengamos que enfocar en razonar y entender porque esas téxnicas funcionan y aplicar ese conocimiento a escenarios nuevos que en aprender las normas como si fuera el padrenuestro.
Nina Katchadourian es una artista creadora de cosas maravillosas que ha basado su carrera en las relaciones linguisticas entre humanos y entre personas y máquinas. Una de sus obras más interesantes es esta traductora de máquina de palomitas de maiz a voz sintética a través de la interpretación en código morse de los saltos de las palomitas, y sus investigaciones en materia de acento (es americana hija de inmigrantes) representa la dualidad a la que se enfrentan las legiones de migrantes entre perseverar en el mantenimiento de su acento de orígen (como marca distintiva y diferenciadora), aun con las consecuencias inevitables de la asimilación linguistica y el intentar su eliminación como modo de integración con la cultura que les acoge. Aunque personalmente (como español viviendo donde vivo) vea el acento como una marca que muestra inequivocamente la capacidad de hablar más de una lengua, la existencia en este país de un enorme mercado de cursos o libros para la pérdida de acento es muestra de la cantidad de complejos y problemas de integración de muchos de los migrantes que acaban en estas tierras. El acento, mas allá de un signo de pertenencia, es interpretado curiosamente como marca del conocimiento de un idioma extranjero aunque solo denote una mayor capacidad de cambio fonético y no tenga nada que ver con el conocimiento del vocabulario o el corecto uso de la gramática (tenía un profesor de alemán que llevaba 30 años viviendo en Cádiz -nos llamaba a todos quillo y picha- pero que por su acento nunca pasó de “guiri de mierda”).
Además de su vertiente linguistica, los ultimos años se ha iniciado “Uninvited collaboration“, un proyecto en el que estudia las reacciones de la naturaleza a su ayuda inesperada en acciones tales como la reparación manual de telas de arañas rotas (lo que hace que las arañas reaccionen destrozando sus “ayuidas” aunque no hubieran notado que les faltaba un trozo de su trampa) o la recomposición de setas usando una serie de parches de bicicleta y trozos de tela.
The Bill Board Liberation Front de San Francisco (que llevan en esto desde antes de que muchos de los de aqui nacieramos) y monochrom han colaborado juntos en la instalación de una valla que representa la tortura y la representación del régimen chino en la mismita puerta de los cuarteles generales de Google en Mountain View en el preciso momento que la junta de accionistas de la compañía se reunía para repartirse los cuartos, darse palmaditas en la espalda, fumar puros e irse de putas (digo yo, que es lo que me han dicho que suele pasar). No se ustedes, pero yo me como los crispis leyendo noticias de Google como mi madre hace con el Hola y hace una semana que no cago duro sabiendo que el board de esa compañía ha votado con casi unanimidad (el ruso se abstuvo, ni si ni no) en CONTRA de la creación de una comisión de derechos humanos y la creación de un código de conducta para los negocios que lleva con el régimen chino (ambas propuestas fueron enviadas por Amnistía Internacional a Google hace unos meses). Desde que el més pasado la perramala esa de Marissa Meyer dijo que lo de “Don’t be evil” era bromita y que no había que tomarselo tan en serio, a mi google de mis amores no hay quien la reconozca.
La protesta de BLF se encuadra en una serie de acciones en la zona contra las bases mismas del capitalismo americano que ayuda a la “protección” del gobierno chino en su enorme (y recien nombrado primero en el mundo) mercado de Internet. Un gobierno que necesita y usa de la tecnología de occidente para su represión al igual que los nazis usaron compañías americanas para la producción del Zyklon B. Triste es tener que explicar y recordar las relaciones de muchos gigantes de Internet con ciertos regímenes y la resposabilidad moral que tienen ciertas compañías justificadas por la sagrada búsqueda de beneficio (es que el mercado allí es así, ya me entienden) pero más triste tener que escribir noticias que, pese a lo simbólico y espectacular, tienen poca cabida en una serie de medios de comunicación que esconden su desconocimiento más absoluto de la industria y la tecnología en una cortina de patéticos artículos más interesados en posicionarse cerca de supuestas tendencias que en entender sus consecuencias últimas y dar una visión medianamente crítica no solo de las repercusiones del uso de nuestra tecnología (nuestro conocimiento) en ciertos ámbitos, sino sobre la misma y última peligrosidad de la generación de dependencias en los flujos de información que producimos y consumimos y la esclavitud a la que sometemos nuestra persona virtual. Hay medios que escriben noticias de tecnología dirigidas a un mínimo común denominador como quien escribe noticias de toros y de fútbol, cambiando los paseillos, penaltis y fichajes por cambios en el estilo de la letra de la página principal, eternas promesas de integraciones con el móvil y supuestas sinergías que ya hace mucho tiempo que no se las cree nadie.
No se me pierdan los titulares de abajo. Poesia de Pixelsurgeon en flickr con Theory of Machines de Ben Frost como musica de fondo (ronda por Soulseek y merece la pena descargarsela y dedicarle un par de horas).