Your world delivered…. to the NSA

El Billboard Liberation Front (Frente de liberación de las vallas publicitarias) ha retocado la pasada noche varios anuncios de ATT situados en calles y carreteras de la zona de San Francisco, para indicar el amor que tiene la operadora dominante de este país (una telefónica aún más arrogante e imbécil si cabe) por hacer pasar los datos de absolutamente todo el que pone el pie en este país a la NSA.
La nota de prensa del BLF no tiene desperdicio:
The Billboard Liberation Front today announced a major new advertising improvement campaign executed on behalf of clients AT&T and the National Security Agency. Focusing on billboards in the San Francisco area, this improvement action is designed to promote and celebrate the innovative collaboration of these two global communications giants.
lo de “on behalf of clientes” me ha llegado al alma. El BLF lleva unos cuantos años dando lo mejor del Culture Jamming en la ciudad (no es del todo correcto, debería decir intervenciones de guerrilla en el discurso público o apropiación de los símbolos capitalistas impuestos, que suena más pedante) La mayoría de los franciscanos los conocen por su costumbre de cambiar cualquier anuncio relacionado con el gobernador Swarzenegger por referencias a varias de sus películas.
Aunque el grupo sea nativo de San Francisco (en este país hay desgraciadamente pocas manifestaciones culturales de este tipo pocas millas tierra adentro), el lugar elegido para la acción es significativo. En Abril de 2006, Mark Klein, un antiguo empleado de AT&T, que trabajaba en uno de los mayores switches de la compañía en el país (situado en el barrio de SoMa en San Francisco) se soltó de la lengua y denunció que la operadora dominante ha estado colaborando con la NSA desde hace décadas y que gracias a la permisividad (si no apoyo directo) de la administración Bush, esta colaboración se ha estrechado en los últimos años. Klein comentó que conocía la existencia de un sistema de monitorización del tráfico de llamadas e Internet en la habitación 641A del edificio de ATT en SoMa, además de otras posibles habitaciones negras de las cuales no tenía toda la información de su localización. Sus declaraciones hicieron que la Electronic Frontier Foundation presentara una denuncia contra la compañía hace ahora justo un año que fue aceptada (pese a las alegaciones de ATT y el gobierno) el pasado Agosto y del que Wikipedia tiene exhaustiva información tanto de la denuncia en sí, como de una segunda denuncia por parte de la ACLU (una especie de ángeles protectores de los derechos individuales que se tiene “el cielo ganado”) como de los detalles del juicio. La polémica suscitada hizo que la administracón Bush se aligerara a modificar los términos de la FISA (una ley de 1978 que regula el SIGINT o espionaje de señales y que prohibie a la NSA expresamente el espionaje a ciudadanos americanos en comunicaciones que se realicen exclusivamente dentro del país), no solo permitiendo el espionaje de comunicaciones nacionales sino garantizando la inmunidad retroactiva a las compañías que (como ATT) hayan colaborado en el pasado. La modificación de la FISA se debatió en la Cámara de Representantes americana hace escasas dos semanas y provocó que en cualquier sitio de noticias geeks del país no se hablara de otra cosa que de iniciativas para llamar y presionar a los representantes en la cámara (algo muy americano), con el resultado de que no solo se rechazara la modificación de la ley, sino que se decretara la eliminación de la misma en periodo de pocos meses. Para quien le interese el tema de la próxima elección, decir que en la votación anterior a que llegara a la cámara (donde se aprobó la ley) Obama votó en contra de ampliar la ley, McCain votó a favor y Hillary ni se presentó a votar.
Uno puede pensar que son cosas de americanos y que no nos afectan, pero solo hay que abrir una consola y teclear un traceroute a donde uno quiera para darse cuena que la gran mayoría de sus conexiones (su correo, sus búsquedas) pasan de una u otra manera no solo por Estados Unidos, sino por la zona de la Bahía de San Francisco, con lo que de una u otra manera habrán sido monitorizadas o copiadas en la central de datos de ATT en SoMa.
La denuncia de la EFF y Mark Klein fué la inspiración para la creación de un estupendísimo documental del programa FrontLine de la cadena pública PBS: Espiando en el frente doméstico. La PBS es una red de emisoras de Televisión y Radio públicas en el sentido americano de la palabra (viven a través de donaciones, no tienen publicidad y al contrario que sus equivalentes europeas, no pertenece al estado) que tiene a veces una serie de joyas de radio y televión que conviene no perderse y que por su temática (totalmente contraria al gobierno y las corporaciones, de las que no depende económicamente), resulta una de las mejores opciones para la información en el país y casi una quimera si la comparamos con esos altavoces de propaganda política y adoctrinamiento que suelen ser (salgo excepciones) las cadenas “públicas” europeas. El documental de Frontline, que explica detalles de como la NSA coloca sus habitaciones negras o como es su sistema de monitorización (que acojona) puede verse íntegramente el línea en el sitio de la PBS.
Links
Galerría de arreglos del BLF en flickr (esta de aquí es sencillamente brutal)





