6 décadas no son nada

Las de la foto son Phyllis Lyon y Del Marti, entre ellas suman 170 años de vida y son las creadoras del primer grupo pro derechos de las Lesbianas en el conservador EE.UU. de los 50. Hoy a las 5:01 de la tarde en el ayuntamiento de San Francisco, después de casi 6 décadas de noviazgo, han sido las primeras pareja del mismo sexo en casarse en California después de que el Tribunal Constitucional del estado considerara que la negación del derecho al matrimonio vulnera los principios básicos de igualdad que establece la constitución californiana. Lyon y Marti también fueron las primeras en casarse cuando el mismo alcalde decidió el día de San Valentín de 2004 abrir las puertas y casar a toda aquella pareja del mismo sexo que se pasase por el ayuntamiento en turnos maratonianos de hasta 24 horas hasta que días después esa desgracia que gobierna este país decidiera poner la maquinaria legal en marcha y le cortase las alas.
Como en cualquier cosa en esta ciudad, la controversia ha sido nula. El efecto llamada no ha sido tanto el de las parejas gays (cuyos grupos más representativos ha pedido que la cosa se controle y modere, que estamos de elecciones y no hay que dar muchos motivos a cierta escoria para salir a votar) , como de los grupos religiosos extremistas que han acudido en masa a protestar en la puerta del ayuntamiento desde zonas tan distantes como Texas y que han dado esa curiosa mezcla de grupo humano pro y contra totalmente respuetuoso con el prójimo tan propio de estas latitudes (donde unos y otros ponen la libertad de expresión a la altura de un mandato divino) y tan extrañas y enrarecidas para el que viene de una tierra de caínes (el que diga lo contrario es un miserable y toda esa acostumbrada pesca) como es la nuestra.
Los matrimonios que fueron anulados se volverán a repetir sin problemas aunque no es raro que las parejas que pudieron casarse hayan seguido llamandose marido y marido (esposa y esposa, etc) durante todo este tiempo y que entre medias haya existido una marea de bodas gay “ilegales” en el ayuntamiento cuya única ausencia era el sello oficial final que validaba el matrimonio ante el estado. Dado además que en este país no hace falta casarse en horribles juzgados o en el ayuntamiento y que que cualquiera puede casar y orquestar la boda -un amigo, un familiar- no es raro ver y asistir a increibles y creativas bodas en las playas o en medio de los enormes parques reuniendo a amigos y familia en torno a la pareja que más frecuentemente que no, tiene el mismo sexo. Mi novia ha tenido un papel más o menos importante en el legalización, la ONG en la que curra representó a la parte homosexual en la vista del Supremo y muchas de sus compañeras serán las primeras en casarse con sus novias en Oakland mañana por la mañana en una curiosa e indirecta forma de apreciación y premio del ayuntamiento de esa ciudad. Curiosa forma de terminar su tarea en su curro, ya que desde Agosto deja su trabajo (abrumada por la horrible burocracia propia de organigramas de varias páginas, algo que el que escribe conoce demasiado bien) sin tener aún muy claro que quiere hacer.
Con la excepción de San Francisco, que ha comenzado hoy, el estado completo comenzará mañana por la mañana a orquestar bodas (o aceptar matrimonios orquestados por terceros), con la excepción de dos condados en el medio del estado (la California rural acojona más de lo que parece) que han alegado “problemas de personal” por lo que no orquestarán ningún tipo de bodas, gays o hetero.
La foto es del Sf Gate el cual tiene un estupendo artículo sobre el tema
La CNN sin embargo (esa “otra” portadora del premio Principe de Asturias) dice que Estados Unidos se rompe (fachitas de barrio como Losantos podrían aprender de estos maestros, hay días en que creo que me van a matar de un infarto)
Si a alguien le interesa estuve allí sacando fotos y las puse en el flique