Atlas de cartografía radical
Cuando uno viene a California directamente de la patria se sorprende (todo el mundo dice lo mismo) de la gran cantidad de toponimos españoles que tenemos en la zona, por un lado la gran cantidad de referencias religiosas de santos y vírgenes, por otro los nombres de ciudades, calles y barrios que recuerdan aun vagamente y con impresiciones linguisticas por el tiempo pasado su origen colonial español.
Existen dos metodos por los que los imperios colonialistas cambian (cambiamos) los toponimos de los lugares invadidos: El cambio por la fuerza como forma de imposición del lenguaje dominante o la apropiación de nombres relacionados con el lugar. El mapa contiene una descripción de los orígenes de los nombres de estados y ciudades del continente americano, mostrando por un lado las amplias bolsas de imposición de las potencias colonizadoras o países de orígen de las primeras oleadas de inmigrantes (español, inglés, portugés, holandés) y por otro como las zonas conquistadas posteriormente recibieron un trato diferente y en muchos casos respetaron los topónimos originales o usaron palabras existentes en el vocabulario local para designar los nuevos estados. Aunque a primera vista pueda pensarse que el mapa relaciona los lugares cuyo idioma fue respetado, un vistazo al mapa de la distribución de idiomas precolombinos en Norteamérica que tiene wikipedia nos muestra que muchos toponimos (Ontario, Missisippi, Wyoming) fueron incorrectamente desplazados de sus lugares originales en tiempos de la colonización y muchos de los nombres que parecen originales son solo transcripciones de insultos o denominaciones peyorativas con los que los nuevos colonizadores referian a los indígenas.
El mapa nos muestra una historia de colonización e imposición, mapas de inmigración con sus orígenes, nos habla de respeto aparente y en sus imprecisiones topográficas nos describe como fueron los movimientos migratorios de los colonizadores. Nos describe el desprecio de la lengua y la población autóctona y en la desaparición de mucha de la riqueza cultural y linguística original, nos habla de masacre, genocidio y olvido impuesto a la posteridad.
Como cualquier tipo de visualización, un mapa puede ser una relación objetiva de la realidad de una zona o contar con una capa de subjetividad y de protesta no evidente, con suficiente espacio para que el que lo consulta saque sus propias conclusiones y descubra relaciones que por ser generadas e interpretadas por uno mismo y en sus propios términos no solo le quedarán mejor grabadas, sino que tenderá a compartirlas intentando mostrar su personal punto de vista. Es ese toque de sorpresa y no evidencia (la mejor información es la no evidente quiza por no comprender las intenciones del autor) que Tufte gusta de crear en sus visualizaciones.

En sus formas más extremas, los mapas pueden ser una declaración explícita de intenciones. Subvertir los elementos cotidianos de la cartografía tradicional trastoca las formas de ver la realidad a las que estamos acostumbrados evidenciando las relaciones de poder que estan escondidas en las decisiones aparente más simples de diseño tradicional de mapas (donde poner el norte, el tipo de proyección). An Atlas of Radical Cartography es una colección de diez mapas y diez ensayos sociales desde la globalización a la basura, desarraigo y visibilidad, deportación y migraciones. Los mapas que hojeamos deliciosamente, subvertidos y transformados a lo máximo (no por ello haciendolos más irreales) hacen de marco a reflexiones sobre nuestra percepción (inherentemente manipulada) de las diferentes realidades sociales y flujos de poder en los que vivimos inmersos escritos por personas que genuinamente tienen cosas que contarnos, que han esperando pacientemente que nos dieramos cuenta de las ideas dispuestas casi subliminalmente en sus mapas y que una vez establecida la primera percepción como forma de bienvenida, apertura de mente y cambio de paradigma nos asaltan al cuello para terminar de darnos lecciones magistrales de interpretación de la realidad.
Los mapas son conocidos y antiguos. Muchos de ellos han sido descritos en este blog en posts muy anteriores. De los más famosos los de Institute for Applied Autonomy iSee (que mapean desde hace una década las cámaras de vigilancias de Nueva York y muestran en un plano los caminos posibles para evitarlas todas) y los Surveillance Camera Players, grupos de actores en varias ciudades norteamericanas cuyas actuaciones se ejecutan siempre en frente de cámaras de vigilancia, ante la antenta y atónita mirada de vigilantes como único público.
La aparición patria es doble. Por un lado la tremenda humillación de habernos una vez mas convertido en un país arrodillado y siervo al un punto central en la operación Rendición Extraordinaria en la que la CIA desplazaba presos sin juicios a centros de tortura en África y Europa del Este mostrado (¿caricaturizado, avergonzado?) en los mapas de Mark Lombardi y Ashley Hunt por otro como referencia de la mano de An Arkitektur (que estudia los esfuerzos de nuestra querida Unión Europea por mantener lejos a los que buscan asilo político) sobre la tremenda agua fresca que representa aquel mapa clásico de Hackitectura para Fadaiat que desquebrajó las relaciones norte y sur a ambos lados del estrecho cambiando totalmente las formas y los modos de compartición de conocimiento y personas y subvirtiendo la división Europa-África por la creación de un espacio de flujos común para nuesto encuentro y comprensión mutua.
- An Atlas of Radical Cartography tiene un estupendo sitio con descripción del libro y detalles sobre su exposición itinerante. El libro esta a la venta en Amazon (aunque los hijos de puta llevan tres semanas sin enviarme la copia que les pedi)
- Radical Cartography es un estupendo blog (?) con multitud de proyectos relacionados sobre el tema (de donde he sacado la imágen superior)
- En su proyección, radical cartography ha tenido el detalle de usar la proyección dymaxion en lugar de la más tradicional (y tremendamente injusta) de Mercator, con lo que Groenlandia no tiene el tamaño de África ni Alaska parece tener tres veces el tamaño de la Unión Europea.
- Regine de WMMNA (si estuviera soltero le pediria que se casase conmigo yamismo) describe el libro en sus términos.
- Si alguien no lo vió y quiere ahondar hablé de sistemas de proyección cartográfica y el Institute for Applied Autonomy hace bastante (ya que estamos os recomiendo de nuevo los estupendos libros libres del Critical Art Ensemble)






