Craigslist speaks in tongues
“Release fast, release often” es un mantra que se escucha por estas latitudes, especialmente en empresas pequeñas donde tu equipo de testing (QA de toda la vida) son los usuarios que con el tamaño y los cambios que haces con sus sugerencias empiezan a tomarte cariño, implicarse y tutearte como si fueras uno más de la familia. Dar a las teclas cuando tienes los productos cocidos pero sabes que necesitas inmensa ayuda de los que usan tu trabajo día a día para darle las pinceladas finales y ponerle la firma en una esquinita. Trabajar en Craigslist hace que muchísimas veces, cuando comento donde trabajo a recien llegados tanto aquí como en Black Rock City, reciba abrazos, felicitaciones, regalos (si, regalos) e historias de quien ha encontrado pareja o comunidad, basa su negocio o ONG en el sitio (como me pasó con un chico que pedía en la lista móviles usados para enviarlos, reciclados, gratis al tercer mundo) o simplemente ha amueblado su casa de manera barata.
En Octubre del més pasado activé las primeras versiones internacionales de Craigslist, un proyecto en el que trabajé casi desde antes de que me incorporara al equipo. El primer país fué obviamente España (por ser el mercado que mejor conozco) y la noche de la release, maratoniana de 9 horas mientras todos dormían la recuerdo con los ecos de Radiohead sonando en mi casa (por esas cosas de la profesión, mantengo la surperstición de poner una única canción repetida indefinidamente cuando tengo que concentrarme para que algo salga bien). Desde entonces los usuarios se dieron cuenta y enviaron correos y mandaron sugerencias y dieron paso a los siguientes países latinoamericanos y algunas ciudades estadounidenses pequeñitas en la frontera con México.
La semana pasada activé las teclas para que salieran las versiones en Italiano, Portugués, Francés (con variación local en Canada) y Alemán, y no pensaba (de nuevo) decir nada y comentarlo todo tranquilamente a la vuelta de las vacaciones de no ser por Techcrunch que se le han chivado (ese “basque, maybe klingon” como siguientes idiomas es una frase que suelo decir muchas veces de cachondeo en la oficina, por cierto) y los amigos queridos que llevan tiempo deseando dar la voz. Las versiones son muy americanas, la categorización se mantiene intacta y hay muchos restos de inglés que (por motivos legales o técnicos) aun están asomando la patita, la actividad de los futuros usuarios en los idiomas locales me darán los patrones de uso más adecuados para los diferentes sitios y poco a poco con la actividad, se irán refinando.
Quien haya seguido este blog desde hace tiempo sabrá que suelo hablar de las complicaciones de la internacionalización, de como este mundo es un objeto mucho más complejo de lo que pensamos y que actitudes o sistemas que nos parecen normales en una zona del mundo no tienen ningún sentido en el otro. Como quedó reflejado en el documental “24 horas en Craigslist” (que se realizó enteramente con recursos encontrados en el sitio), Craigslist es un fenómeno muy de la zona de San Francisco (donde consigues un sofá y un polvo de una noche con dos clicks de ratón, donde contactas con tus vecinos para manifestaciones políticas y te apuntas a un club de bisexuales veganos para ir a pasear en monociclo colina abajo por las cuestas), el sitio no tiene publicidad casi por norma sagrada de la casa, nunca tendrá logo ni un diseño más complejo que lo que veis y nunca se cobrará nada en los sitios internacionales que vaya sacando (lo cual hace que tenga que responder la famosa pregunta de “como sacamos dinero” cada vez que conozca a alguien). Repetir algo así, tan de San Francisco, con mis propios y únicos medios precisa de un acercamiento al problema de manera diferente, el de dejar que sean los propios usuarios definan sus modelos de comportamiento y conseguir poquito a poco, no solo que Craigslist se acerque a la cultura de cada ciudad en la que esta presente, sino que pueda definirse incluso a nivel de barrios y comunidades más pequeñas. Cuando una empresa quiere permanecer pequeña tiene que buscar modos de crear herramientas para incorporara a su base de usuarios a la creación del proyecto. Craigslist no es un sitio de clasificados normal, no es una búsqueda de pisos ni una inmobiliaria, conocer a los seres que en ella puebla es entender lo que hay de especial en esta ciudad y lo que la hace única. Craigslist, en cierto modo, hace de espina vertebral de todo lo que de raro y friki hay en San Francisco. Es una tontería, pero el diseño simple y la no existencia de anuncios o ímpetu comercial agresivo hace que los usuarios puedan sentirse en su casa y creen vínculos de cariño con nosotros y los propios usuarios que generan comunidades y usos interesantísimos del sistema (recomiendo echarle un vistazo al documental al que me refería antes -en este torrent tan majo por ejemplo- para entender de lo que hablo)
La tarea que tengo como responsable de una expansión internacional es mucho más sencilla y divertida de lo que parece. San Francisco es la primera ciudad de Craigslist, y NY la segunda pero Filipinas por ejemplo (y mas lejos, Hong Konk) le siguen muy cerca en tráfico. En estos sitios donde existe un problema de “huevo o gallina” los efectos red crean situaciones interesantísimas. En absolutamente cada mercado que lanzaré (quitando el siguiente sitio, una medio coña en latín para la Ciudad del Vaticano) hay un sitio bien establecido con el mismo modelo, generalmente propiedad de ebay y que ayuda a mucha gente en sitios donde no hemos estado antes. La presión de ganar dinero en los mercados locales, que no existe ya que conseguí que me lo prometieran antes de embarcarme en esta aventura, esta diluida por lo que espero sea una oportunidad de conocer mejor los diferentes lugares y rasgos de las culturas a las cuales estarán dirigidos los futuros sitios, sin tensiones económicas y con una mejor posibilidad de poder servir a los usuarios, que al final son los que te toman cariño y los que te dan las mejores satisfacciones.
(ahora si de verdad que me voy de vacaciones)






